“SENSEMAKING”: DAR SENTIDO AL FUTURO

“SENSEMAKING”: DAR SENTIDO AL FUTURO

por Lluis Serra

 

Una de las secuelas que nos dejará la actual crisis del coronavirus será la necesidad de cambiar muchas escenas de nuestro día a día, en lo personal y en lo profesional, para no volver a vivir la situación actual.

Pero seguramente esto no nos asusta. Hemos sido valientes en muchas etapas de nuestras vidas, y hemos salido reforzados de situaciones complicadas, con esfuerzo y dedicación. No tengáis ninguna duda de que van a cambiar muchas cosas y tenemos que estar preparados para dar sentido al futuro.

Pero lo que me preocupa de verdad es que será un cambio de época realmente estresante y agotador, y que los cambios se tendrán que realizar a una velocidad de vértigo, especialmente en el ámbito personal.

No sé si podremos ir a la velocidad que cambia todo, no tengo claro que nos adaptemos con rapidez a los nuevos paradigmas profesionales que nos llevarán por sitios que nunca hubiésemos imaginado. Espero y deseo que sí…

Hace un par de meses escribí un artículo sobre las 10 habilidades del profesional del futuro. La primera habilidad hacía referencia a la capacidad de entender y dar sentido al mundo que percibimos, cada vez más globalizado, complejo y diferente.

El término sensemaking, del que seguro habéis oído hablar, se basa precisamente en eso, en hacer preguntas de sentido para definir un propósito.

¿QUÉ ES EL SENSEMAKING?

El sensemaking pone en el centro a las personas, en saber cómo percibimos y entendemos el mundo de nuestro alrededor y se utiliza para analizar por qué actuamos de un modo u otro, normalmente de forma automática e inconscientemente.

En la etapa de la historia que nos ha tocado vivir es de vital importancia conocer cómo vamos a abordar las situaciones diferentes (no necesariamente difíciles) que se avecinan.

No recuerdo dónde leí hace tiempo que el arte del sensemaking radica en abordar las cosas no como problemas, sino como fenómenos.

En la actualidad, la consciencia situacional de las personas debe saber lo que ocurre para poder saber lo que deben hacer. Y debemos tener la capacidad de poder responder a una de las siguientes preguntas para identificar el sentido: ¿Qué está ocurriendo? ¿Por qué ocurre? ¿Qué ocurrirá? ¿Qué puedo hacer a partir de ahora?

Es una compresión mental del todo, en una situación específica, que afecta a las personas.

ESTRATEGIAS DE SENSEMAKING

Las estrategias de sensemaking pasan por dar sentido y solucionar problemas en un corto plazo de tiempo y focalizarse en preguntas. Las respuestas a dichas preguntas serán parte de la solución al fenómeno, pero no en su totalidad.

Hace tiempo, en el mundo empresarial, se necesitaban personas preparadas para proyectos de resistencia a largo plazo. En la actualidad, se necesitan equipos capaces de realizar proyectos cortos y a gran velocidad. Tenemos que formarnos en sensemaking para conseguir ganar velocidad y desarrollar buenas estrategias de negocio, siempre enfocados en un propósito.

Karl Weick publicó en 1995 el libro “Sensemaking en las organizaciones” (Sage Publications). En él aseguró que son las personas las que construyen su propia realidad dentro de la compañía, mientras adquieren un rol en el proceso de cambio de la estructura.

Objetivos del sensemaking

El primer objetivo es comprender lo que ocurre en el presente, para poder saber qué debemos hacer en el futuro.

El segundo es buscar el sentido de lo que haremos y ser conscientes de lo que hacemos de forma natural, para poder “anular” muchas de las acciones de la inconsciencia.

El tercer objetivo es conseguir olvidarnos de las acciones repetitivas inmersas en nuestras rutinas (porque ya no tienen sentido para nosotros), y cambiarlas por las que hemos decidido en el segundo objetivo.

En el terreno empresarial, nuestro cliente está cambiando su forma de pensar, sentir y actuar. Está en un proceso de darle un nuevo sentido a su vida personal y profesional, por lo que es de vital importancia modificar las acciones estratégicas de interacción.

Los inicios del sensemaking se remontan a 1972, cuando Brenda Dervin inició la investigación teórica en el campo de la comunicación, pero no es hasta 1983 cuando empieza a denominarse así.

Según Dervin, primero hay que realizar un análisis epistemológico, que determine el conocimiento científico, su naturaleza, posibilidad, alcance y fundamentos de la propuesta, para identificar tres funciones: la metateórica, la metodológica y la heurística.

La primera función es una teoría que se dedica al estudio de otra teoría (el qué). La segunda es el conjunto de técnicas y métodos empleados para llevar a cabo una acción (el cómo). Y la tercera es una medida numérica de la distancia entre un punto y el objetivo (el cuánto).

Pero faltaba poder investigar fenómenos (no problemas) enfocados a los usuarios (el quién), con lo que nació el sensemaking.

Aplicaciones del sensemaking

En la actualidad, el sensemaking es un proceso que se aplica en diversas áreas del conocimiento, y se está utilizando en sectores como el periodismo, la educación, la pedagogía, la comunicación, la salud, en sistemas gubernamentales, etc.

Como decía Dervin, la humanidad y la realidad algunas veces son ordenadas y otras caóticas. El conocimiento es algo que siempre está entre la mediación y la disputa. Además, existen diferencias humanas entre la experiencia y la observación. Y es aquí donde tendremos que actualizar conceptos a gran velocidad.

Hasta hace semanas yo preparaba estrategias offline u online enfocadas a la experiencia única de usuario. Y vosotros seguramente atendíais las necesidades de vuestros clientes.

Pero hoy todo es diferente y, por ello, debemos preguntarnos: ¿Cómo ha cambiado la vida de nuestro cliente? ¿Qué puedo hacer a partir de ahora? ¿Cómo le doy sentido a mis relaciones personales o profesionales?

 

Fuente https://empresas.blogthinkbig.com/sensemaking-o-como-dar-sentido-al-futuro/

INNOVACIÓN: TIENDAS EN UN MUNDO POST CORONAVIRUS

INNOVACIÓN: TIENDAS EN UN MUNDO POST CORONAVIRUS

por José Tomás Palacin

https://www.grandespymes.com.ar/2020/06/29/innovacion-tiendas-en-un-mundo-post-coronavirus/

En un mundo tras la crisis provocada por el COVID-19, las normas sanitarias son indispensables hasta que haya una nueva vacuna. Pero la recuperación económica debe ser también una de las prioridades de nuestra sociedad. Es por ello que Telefónica volverá a abrir sus tiendas Movistar, aunque con algunos cambios; ahora, sus establecimientos se parecerán más a un capítulo de Black Mirror que a lo que hemos visto habitualmente.

Así, la innovación y la tecnología de la compañía se han puesto al servicio de sus tiendas transformándolas, haciendo a su vez que se cumplan las medidas de seguridad escrupulosamente. Agustín Cárdenas, director de Transformación de Negocio de Telefónica Empresas, explica a Innovaspain que, en Telefónica España, el Comité de Dirección quiso hacer una acción para mejorar las tiendas, y le pidió a su filial que hicieran una propuesta tecnológica.

“Se han unido Telefónica Ingeniería y Seguridad, para temas relacionados con las cámaras termográficas y calidad del aire, y Onthespot, nuestra compañía dedicada al sector retail”, apunta. Y, de este modo, es como han combinado innovaciones tecnológicas con elementos de seguridad física para prevenir posibles contagios del COVID-19, tanto en empleados como en clientes, ofreciendo a los usuarios “una experiencia segura y dedicada”.

Las tiendas –de momento, un proyecto piloto en General Perón, Gran Vía, Goya, Príncipe de Vergara y Alberto Aguilera– se convierten así en una visita “extremo a extremo” donde los clientes se encontrarán con soluciones basadas en la nube, Internet de las cosas (IoT) y Big Data. Ya fuera de la tienda se puede encontrar una pantalla de marketing dinámico para informar sobre las medidas sanitarias. Y dentro, un sistema de medición de aforo permite controlar y conocer de forma automática el número de personas que se encuentran en la tienda, evitando riesgos de masificaciones.

Por otro lado, un visual LED proyectado en el suelo indica el tiempo de espera, además de sensores que, según Telefónica, “permitirá conocer a los gestores de la tienda otros parámetros sobre horas punta, tiempo medio de estancia y comportamiento de los visitantes en la tienda, lo que les ayuda a identificar los espacios y momentos donde se producen más masificaciones y redistribuir sus productos y soluciones para evitar aglomeraciones”.

En la zona de entrada habrá un elemento de higienización personalizada que dispense gel sin contacto y mascarillas a las personas que accedan a la tienda. Asimismo, la tecnología IoT avisará a través de un indicador LED cuándo debe recargarse el gel.

“Queremos que la tienda sea gestionada a distancia –explica Cárdenas–. El gestor puede saber la audiencia, el tipo, el aforo, los elementos disponibles, las veces que se ha pulsado, las dosis que quedan en los dispensadores de gel hidroalcohólico, la calidad del aire –una unidad purificadora de aire que incorpora filtros HEPA que elimina agentes biológicos–… Todo es comunicado a través de procesos muy complejos, como el control de aforo, por ejemplo. Son cámaras puestas en el nivel superior que tienen que identificar a las personas que entran y salen para poder hacer el reconocimiento”.

Habrá también mamparas de protección e higienizadores de luz ultravioleta para desinfectar las compras, así como otros objetos personales que el visitante lleve consigo, y que también podrá higienizar antes de salir del local. “La tienda también incorporará cámaras termográficas que podrán indicar la temperatura corporal de las personas que se adentren en el local y se emitirán locuciones informativas periódicas que recuerden las principales medidas de seguridad que se aplican en las tiendas”, explican.

“Cualquiera de esos elementos –apunta Cárdenas– nos sirve para saber cuánto tiempo llevan dentro. Todo parte de una necesidad que, como casi todo en esta vida, te lleva a soluciones”. Es de este modo como Telefónica ha creado soluciones para una emergencia sanitaria pensando en el después. “Este tipo de tiendas es un intento de explicar a los ciudadanos que estamos preocupados por su seguridad y que la tecnología puede ayudar. Cuanto más vean las soluciones y vean la seguridad, comprobarán que la recuperación económica es posible –aunque no sea a niveles anteriores–».

Por último, Cárdenas confirma que el modelo será exportado. De hecho, ya están en negociaciones: «Ya estamos hablando con gestores de infraestructuras, con retailers internacionales, con españolas… Este tipo de soluciones irán, sobre todo, para edificios de oficinas. incluso para nuestra propia compañía, aunque realizaremos más propuestas con nuestros clientes».

SUPERAR LAS CRISIS: HOY, EL CORONAVIRUS

Vi una nota en la Revista Rumbos del fin de semana, a partir de otra de Pilar Jericó. Me pareció útil, y que es un aporte en esta difícil época, en que mucho de lo que nos llega nos confunde y asusta más de lo que nos alivia.

Una de las cosas que intento hacer siempre, mucho más en estos tiempos del coronavirus, es ser organizado, tener planes, no desordenarme, por eso, este aporte con formato de guía, me parece que puede ayudar.

Ojalá sea así.

Guía para superar el impacto emocional del coronavirus

PILAR JERICÓ

Debemos afrontar la situación con una mentalidad positiva. Para eso necesitamos conocer las etapas a las que nos vamos a enfrentar

https://elpais.com/elpais/2020/03/16/laboratorio_de_felicidad/1584365848_234280.html

El coronavirus nos ha superado a todos. Nos enfrentamos a emociones incómodas, nos agobia el miedo, nos estremece escuchar a los sanitarios informando de las situaciones que viven, y no parece que las cosas vayan a mejorar en el corto plazo. Sin embargo, existe una verdad incuestionable: todo pasa. El coronavirus también. Como ha sucedido con otras pandemias o en otras situaciones difíciles que hemos vivido. Debemos afrontar el problema con una mentalidad positiva. Para eso necesitamos conocer las etapas y las emociones a las que nos vamos a enfrentar. Reconocerlas nos ayudará a afrontarlas de un modo más amable. A desarrollar una mentalidad positiva a pesar de las circunstancias. Esta posición nos permitirá entender que, en todo cambio, por difícil que sea, siempre existen oportunidades para seguir aprendiendo y avanzar como personas y como sociedad.

Las investigaciones en las que basé mi libro Héroes cotidianos sirven para entender de manera sencilla qué emociones vamos a vivir estos días. Las detallo en esta página en voz y con ejercicios prácticos.

  1. Llamada: “Hay un virus en China”. Ese fue el comienzo. Toda llamada a la aventura puede ser de dos tipos, como dice paradójicamente la medicina tradicional china: llamada del cielo, cuando es algo deseado, o llamada del trueno, cuando no lo buscamos y rompe nuestros esquemas. El coronavirus pertenece a las llamadas del trueno para la mayor parte de los mortales. Pocos esperaban que sucediera.
  2. Negación: “Esto no va a ocurrir aquí”. La negación es una fase habitual en casi todos los cambios no deseados. Se trata de la más difícil de asimilar. Nunca creemos que nos vaya a afectar a nosotros. Nos llenamos de excusas, como que China está muy lejos o que solo es una gripe más, y nos olvidamos de las evidencias: de que el mundo está globalizado, incluso hasta para las enfermedades, o que estas pueden resultar tan contagiosas que pueden colapsar el propio sistema. Durante el periodo de negación, cuando nos damos cuenta de que sí nos puede afectar, podemos desarrollar una variante: la ira o la rabia. Nos enfadamos con el sistema, con la falta de medidas que toman las autoridades, con los eventos deportivos, manifestaciones o reuniones que nos han expuesto al contagio. El enfado hay que pasarlo, tengamos razón o no. Si nos quedamos en esta fase, estamos perdidos, porque desaprovecharemos la oportunidad de aprendizaje que existe ante cualquier crisis.
  3. Miedo: “¿Qué nos va a pasar?” Esta es la emoción más profunda y paralizante que existe. Hay un miedo sano, que es la prudencia, que nos obliga a protegernos y a quedarnos en casa. Y existe otro, el miedo tóxico, que nos lleva a la histeria colectiva, a las compras compulsivas o a no dormir por las noches. El miedo es otra fase que tenemos que transitar rápidamente. Es inútil dejarse vencer por la emoción, que en muchas ocasiones llega a ser más contagiosa que la propia enfermedad. Posiblemente, porque nos daña profundamente y nos vacía de la posibilidad de afrontar la crisis desde la mentalidad positiva del cambio, el sentido común y la fuerza.
  4. Travesía por el desierto: “Estoy triste y soy vulnerable”. Ya no hay miedo ni rabia, solo desazón y tristeza en estado puro. Estamos abatidos por las cifras de enfermos y fallecidos, conocemos personas afectadas o lo estamos nosotros mismos. Es un momento de aceptación pura de la realidad. En la crisis del coronavirus, la travesía por el desierto hay que afrontarla. La mentalidad positiva sin tocar el desierto es falsa y temporal (excepto para quien vive en el positivismo artificial constante o tiene problemas con la empatía, que no deja de ser negación). La buena noticia es que los desiertos también se abandonan. Nos podemos quedar atascados en la rabia o en la negación, pero la mayoría de las personas, tarde o temprano, conseguimos remontar la tristeza.
  5. Nuevos hábitos y confianza: Una vez aceptada la realidad comienzan los nuevos hábitos y la confianza en nosotros mismos. Normalizamos la realidad. Si estamos recluidos, encontramos los aspectos positivos. Nos ofrecemos a ayudar a otros desde la serenidad y no desde el miedo; nos reímos de la situación y, lo más importante, nos abrimos al aprendizaje. Cuanto más nos esforcemos en ver qué aspectos quiere enseñarnos esta nueva crisis, más rápido podremos atravesar la curva del cambio.
  6. Fin de la aventura: El coronavirus ha pasado y soy más fuerte. Esta crisis será historia, como todas. Vendrán otras, nuevos problemas, y eso significa que estamos vivos. Si hemos sido conscientes del proceso y hemos aprendido como personas y como sociedad, habrá valido la pena, a pesar de las numerosas pérdidas que hayamos tenido en el camino.

Las fases descritas no son lineales, pero sí progresivas. Es decir, podemos estar en el desierto y regresar por momentos a sentir rabia o miedo. Casi siempre sucede, pero no hay que sentirse culpable por ello. Cuanta más conciencia pongamos, más sinceros seamos con nosotros mismos, más rápido podremos atravesarlas y más capacidad tendremos para despertar el valor que cada uno de nosotros llevamos dentro. En la épica personal también hay espacio para el optimismo.

NO VIVIMOS EN UNA SOCIEDAD MATERIALISTA, ES MUCHO PEOR: VIVIMOS EN LA SOCIEDAD DE LAS APARIENCIAS, SEGÚN ALAN WATTS

por Jennifer Delgado Suarez

 

https://www.grandespymes.com.ar/2020/01/19/no-vivimos-en-una-sociedad-materialista-es-mucho-peor-vivimos-en-la-sociedad-de-las-apariencias-segun-alan-watts/

 

El auge del consumismo nos ha hecho pensar que vivimos en una sociedad materialista. Cuando nuestra felicidad depende de lo que poseamos y lo que seamos capaces de comprar, es difícil no pensar que el materialismo se ha apropiado de nuestra cultura. Sin embargo, el filósofo Alan Watts pensaba que la realidad es aún peor: estaba convencido de que nuestra sociedad no es materialista, sino que idolatra las apariencias. Y la diferencia es sustancial.

EN LA SOCIEDAD DE LAS APARIENCIAS SE PIERDE LA ESENCIA

“No es correcto, ni mucho menos, decir que la civilización moderna es materialista, si entendemos por materialista la persona que ama la materia. El cerebral moderno no ama la materia sino las medidas, no los sólidos sino las superficies. Bebe por el porcentaje de alcohol y no por el ‘cuerpo’ y el sabor del líquido. Construye para ofrecer una fachada impresionante, más que para proporcionar un espacio donde vivir”, escribió Watts.

Y esa obsesión por la apariencia se transluce prácticamente en todas las esferas de la vida cotidiana. “Compramos productos diseñados para presentar una fachada en detrimento de su contenido: frutos enormes e insípidos, pan que es poco más que una espuma ligera, vino adulterado con productos químicos y verduras cuyo sabor se debe a los mejunjes áridos de los tubos de ensayo que las dotan de una pulpa mucho más impresionante”, añadió.

En la sociedad de las apariencias, la esencia poco importa. Cuando se rinde culto a lo exterior, se sacrifican gustosamente las prestaciones a favor del aspecto, un aspecto que debe transmitir un mensaje claro y cuyo único objetivo es convertirse en un símbolo de estatus a través del cual comunicamos nuestra supuesta valía a los demás.

Cuando elegimos basándonos en las apariencias y las medidas perdemos de vista las necesidades que deben satisfacer los objetos. Así terminamos comprando sofás preciosos y caros, pero tan incómodos que prácticamente no se pueden usar. Compramos el smartphone según su marca, para poder presumir, en vez de fijarnos en sus características técnicas. O elegimos casas con salones enormes y cocinas diminutas, más pensadas para impresionar a los visitantes que para vivir cómodamente. Obviamente, esa cadena de «malas» elecciones nos pasará factura, una factura que pagaremos con frustración, insatisfacción e infelicidad.

ELEGIR LAS APARIENCIAS NOS CONDENA A UN ESTADO DE FRUSTRACIÓN PERMANENTE

El problema es que quienes sucumben a la apariencia y las medidas están “absolutamente frustrados, pues tratar de complacer al cerebro es como intentar beber a través de las orejas. Así, son cada vez más incapaces de un placer auténtico, insensibles a las alegrías más agudas y sutiles de la vida, las cuales son, de hecho, sencillas y ordinarias en extremo.

“El carácter vago, nebuloso e insaciable del deseo cerebral hace que sea especialmente difícil su realización práctica, que se haga material y real. En general, el hombre civilizado no sabe lo que quiere. […] No busca satisfacer necesidades auténticas, porque no son cosas reales, sino los productos secundarios, los efluvios y las atmósferas de las cosas reales, sombras que carecen de existencia separadas de alguna sustancia”, apuntó Watts.

El «deseo cerebral» sería nuestra obsesión por las medidas y los números, las marcas y los logotipos, esas cosas de las que podemos presumir delante de los amigos y que deben brindarnos una estimulación sensorial intensa, muy alejada del disfrute calmo y pleno que conduce a la auténtica felicidad.

Obviamente, cuando se prioriza la apariencia, se pierde gran parte de la satisfacción y el placer que pueden aportar las cosas. Cuando el objetivo es exhibir o impresionar, en vez de experimentar, perdemos el disfrute en el camino porque estamos más centrados en el otro que en nosotros mismos.

Eso nos condena a un bucle. “La economía cerebral es un fantástico círculo vicioso que debe proporcionar una constante excitación del oído, la vista y las terminaciones nerviosas con incesantes corrientes de ruidos y distracciones visuales de las que es imposible liberarse […] Todo está manufacturado de modo similar para atraer sin procurar satisfacción, para sustituir toda gratificación parcial por un nuevo deseo”, según Watts. Porque en realidad no son nuestros deseos ni necesidades lo que satisfacemos cada vez que compramos algo, sino los deseos y las necesidades que nos han impuesto la sociedad.

La vía de escape, según Watts, no consiste en abrazar la extrema frugalidad y renegar de las cosas materiales, al estilo de los cínicos, sino en reencontrar el placer más sencillo y pleno que pueden proporcionarnos las cosas. Consiste en tener menos, pero disfrutar más de ello, lo cual pasa por elegir las cosas de las que nos rodeamos teniendo en cuenta realmente nuestros deseos, gustos y necesidades.

No es un cambio banal, en realidad implica una profunda transformación interior en la que afirmamos nuestra identidad, y nos desligamos de modas pasajeras y el deseo de impresionar, para disfrutar de lo que realmente nos gusta, sin culpas ni remordimientos ni presiones.

 

Fuente https://rinconpsicologia.com/sociedad-de-las-apariencias

EL SIGLO XXI NOS ENFRENTA A LOS DESAFÍOS DE UN CAMBIO DE ERA

Por: Jaqueline Pels

https://www.grandespymes.com.ar/2019/10/29/el-siglo-xxi-nos-enfrenta-a-los-desafios-de-un-cambio-de-era/

Si a un señor feudal le hubiéramos dicho que en un futuro los reyes no serían las figuras políticas más importantes, que sus siervos iban a tener el derecho a voto igual que él, que el agro no sería el centro de la economía, que las ciudades albergarían la mayoría de la población, que los caballos no serían el medio de transporte y, que la comunicación no usaría por postas o palomas mensajeras; seguramente se hubiera reído cual si fuéramos bufones en su corte. Hoy estamos viviendo un cambio de era, un período de transición igual de radical. Estos momentos son excepcionales, la humanidad los ha transitado pocas veces. Vivirlo es un privilegio, pero, también, una incógnita.

Tanto desde la literatura de difusión (ej. autores como Yuval Harari con sus libros Sapiens y De Animales a Dioses), como desde la investigación académica (ej. estudiosos como Jan Rotmans de la Universidad de Erasmus), hay hipótesis que sugieren cómo podría ser este futuro. Estos escritos buscan mostrarnos el punto de llegada. El foco de este artículo no está en vislumbrar cómo será o debiera de ser el futuro; el foco es ayudarnos a transitar mejor el camino, poder entender el proceso de cambio de era.

Ya en 2015, el Papa Francisco I, remarco que no estamos viviendo una era de cambios sino un cambio de era. ¿Qué distingue una era de cambios de un cambio de era?

Primero, en las eras de cambio las transformaciones se aceleran, pero no modifican su lógica (por ejemplo, a lo largo del Siglo XX, los autos se vuelven tecnológicamente más sofisticados, pero no cambia el medio de transporte). Por el otro lado, los cambios de era tienden a ser procesos transversales. En el Siglo XXI los cambios trascienden las innovaciones tecnológicas y pasamos a la gestión del conocimiento (internet de las cosas, inteligencia artificial, blockchain) e involucra cambios en la comunicación (redes sociales, YouTube), en la economía, (el futuro del trabajo, Airbnb, Glovo), en la geopolítica (el Brexit, el auge de China, la caída del eje USA-Rusia), en la filosofía (la post modernidad, la verdad post-científica), en los objetivos colectivos (los nuevos objetivos de desarrollo sustentable de Naciones Unidas), en el arte (arte digital, realidad virtual), en la educación (formación continua), entre otros. Entonces, si en los cambios de era los procesos son transversales, se debe ser consciente que las lecturas parciales pueden ser equívocas. A veces, por el afán de concentrarnos en un tema (típico de la especialización que caracterizó el Siglo XX), perdemos de vista que las diversas fuerzas se presentan en modo interrelacionado, donde un cambio impacta y amplifica los otros. Por ejemplo, si tratáramos de circunscribir el fenómeno de #MeToo a un fenómeno de redes sociales sería una caracterización miope. #MeToo combina varios de los cambios mencionados: internet (tecnología), las redes sociales (comunicación), los objetivos de desarrollo sustentable de Naciones Unidas (objetivos colectivos), no reconocer fronteras ni estar alineado a ideologías políticas (cambios geopolíticos). Desde esta perspectiva, la tecnológica, si bien importantísima, es sólo un síntoma. Es, entonces, importante adoptar una mirada holística y sistémica.

Segundo, en las eras de cambio por su intenso ritmo, vemos en el transcurso de la vida de una persona, su nacimiento, desarrollo y madurez (por ejemplo, el surgimiento y desarrollo de la televisión). Alternativamente, en los cambios de era los tiempos son largos; son tiempos históricos. Tomemos el caso de la Revolución Francesa de 1789. Usualmente, la ubicamos como el fin de las monarquías totalitarias y como el hecho histórico que sienta las bases de la democracia moderna. Sin embargo, Francia, en los ochenta años sucesivos a la revolución francesa, pasa por siete regímenes políticos: tres monarquías constitucionales, dos repúblicas efímeras y dos imperios. Podemos afirmar que un ciudadano parisino seguramente se sintió confundido: sabía que habían decapitado al rey Luis XVI, pero ¿iban para adelante? ¿para atrás? ¿hacia el costado? En un mundo donde la inmediatez nos resulta tan natural, donde Google nos da la respuesta en nanosegundos, frente al cambio de era, tenemos que desarrollar la paciencia.

Por último, en las eras de cambio es relativamente fácil predecir el impacto del cambio (la introducción de Skype afecto en modo directo el negocio de llamados de larga distancia de las telefónicas). Sin embargo, en los cambios de era, es fácil ver lo que ya no es, pero, aún, no sabemos, que será. Entonces, los cambios de era se debe aceptar que “se está siendo” que, producto de las interrelaciones, intentar predecir su forma final, es -casi- un ejercicio inútil. Por ejemplo, ¿sabremos a ciencia cierta cómo será el futuro del trabajo? ¿Es correcto hacer una comparación con lo que fue la revolución industrial del Siglo XIX? ¿Serán las tareas netamente humanas, como el cuidado de las personas, las principales fuentes de trabajo? ¿Es necesario cambiar el sistema educativo? Si tratáramos de definirlo, seguramente, estaríamos en lo cierto por un breve período, pero equivocados respecto del resultado final. Retomemos el caso de las telecomunicaciones, soluciones que parecían novedades que iban a sustituir en modo permanente una tecnología (como ser Skype respecto del llamado internacional del teléfono de línea fijo) fueron rápidamente sustituidas por otras como WhatsApp. Hoy, sabemos que habrá más novedades en las comunicaciones interpersonales. Tomemos otro ejemplo, el cambio en las preferencias en las formas de alimentación (vegano, macrobiótica, vegetariano). Aún no es claro si una de todas estas tendencias se establecerá como el nuevo modo de alimentarse, si todas convivirán o si son la antesala de algo que aún no ha surgido. Lo único que sabemos es que es un repudio a la “vieja” forma de comer y, desde un lugar más profundo, una nueva forma de vincularnos con los otros seres con los que compartimos el planeta. Entonces, en los cambios de era el pensar que ‘hemos llegado’ es muy riesgoso porque crea falsas certezas. Sabemos convivir con cambios; debemos aprender a vivir en la incertidumbre.

Lejos de una mirada pesimista la invitación es a entender procesos más que buscar soluciones.

Comprender que todos los elementos que Zygmunt Bauman brillantemente sintetizó en la expresión de “sociedad líquida” y que pueden parecer negativos, son las características de una etapa de transición. Por ejemplo: los vínculos efímeros (en antítesis de los estables), el auge de los relatos (por sobre los “datos”), la velocidad con la cual los emprendimientos cambian y/o desaparecen (la vida promedio de una empresa en el Siglo XX era de 60 años; hoy es de 18 años, menos de un tercio), la descentralización (que implica pérdida de control), las nuevas formas de la gestión como el lean management, el fail fast, el canvas (frente a la planificación a largo plazo o las estructuras corporativas), entre otros.

Es darnos cuenta que no se puede cambiar de era sin que la anterior “ya no sea”. Implica entender que esta deconstrucción es indispensable y aceptar que la nueva era no ha, aún, encontrado su nuevo formato. Desde esta mirada, los relatos son experimentos, verbalizaciones de posibles futuros, los vínculos efímeros son intentos de nuevas formas de relacionarnos, la velocidad del ciclo de vida de las empresas representa ensayos de las nuevas formas de plantear soluciones, la descentralización impide que haya actores preponderantes que, por si solos, dirijan el cambio. En resumen, todas son maneras de fluir (líquidas como el agua) en búsqueda de, eventualmente, encontrar la nueva forma.

Un cambio de era es el periodo que se ubica entre dos apogeos. Por ejemplo, en el primer párrafo de la nota describimos las características del apogeo de la Edad Media. El apogeo de la Edad Moderna se caracterizó, entre otros aspectos, por el predominio de la ciencia por sobre la religión, cambios tecnológicos, el surgimiento de los estados nación. El tránsito entre uno y otro no fue fácil; éste cambio de era tampoco lo es y genera, simultáneamente, sensaciones encontradas: ilusión por las mejoras que se vislumbran e incertidumbre por la desorientación que acarrean. Sin embargo, si nos quedamos atados al pasado, no dejamos que llegue el futuro. Hay que trabajar para armar ese futuro y no para mantener el pasado. En resumen, esta nota es una invitación a mirar al presente desde la lógica del Siglo XXI y no desde el pensamiento del Siglo XX.

 

Doctora en Investigación de Gestión, Universidad de Leicester; profesora de Marketing en la Escuela de Negocios de la Universidad Torcuato Di Tella

 

Fuente https://www.lanacion.com.ar/opinion/irilisis-dolorti-scilla-alit-ulla-facilla-feu-feugait-la-feu-facilel-siglo-xxi-nos-enfrenta-a-los-desafios-de-un-cambio-de-eratissequi-blam-non-vel-diam-niscipis-dunt-niscipit-alis-at-nid2290954

“QUIERO SER VICE DECANO PARA QUE SE PRODUZCA EL TRASVASAMIENTO GENERACIONAL, AYUDAR A ABRIR CAMINOS A LOS JOVENES”

En 1973, volvió a gobernar el Peronismo en Argentina. Yo venía de una familia anti peronista, pero lo había votado. Casi accidentalmente (no tanto porque tenía que ver con mi vocación por la política, que me había llevado a participar desde que ingresé a la Facultad de Filosofía y Letras), me encontré con gente del Trasvasamiento Generacional, un grupo político peronista, y quise leer y entender el pensamiento de Perón. Ya era Interventor en la Escuela del Magisterio, de la UNCuyo, y conocí a otros dirigentes de ese grupo. Con ellos milité y me hice parte del Movimiento Peronista. Nunca más dejaría de serlo, y se hizo carne en mí la Doctrina Peronista para toda la vida.

Allí conocí a Roberto Roitman, ya un importante dirigente político. Compartimos varias actividades de la política, lo acompañé en su intento frustrado de llegar a la Gobernación. Hemos trabajado en la UNCuyo durante la gestión del Ing. Somoza, y tenemos una buena relación personal.

Hoy encontré esta entrevista en la que sintetiza brillantemente lo que el Peronismo puede brindarle a Argentina. Como muchas de esas ideas o propuestas, de alguna manera me han estado rondando (tienen que ver con la misma concepción de la Política), quiero hacérselas conocer, en la víspera de las elecciones en la UNCuyo, en las que Roberto aspira a ser el futuro Vice Decano de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. Ojalá así sea.

En las Conversaciones al Borde, hoy charlamos con Roberto Roitman*, de una larga trayectoria como dirigente político y social, además de profesor universitario de la UNCuyo en Mendoza, que hoy es candidato a Vice Decano de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. Una profunda charla sobre la propuesta para la universidad enmarcada en el contexto provincial, nacional e internacional. Un aporte crítico capaz de recorrer todos los temas y sintetizarlos en una propuesta de colaborar para formar cuadros “buenos y capaces”, como decía Juan Perón. Aquí la entrevista

PB: La candidatura a Vice decano  te agarró en un momento especial.

RR: Yo estaba con los tramites jubilatorios iniciados, hace unos años y unos meses y yo estaba más pensando incluso lo habíamos hablado con las autoridades de la facultad, como seguir en temas académicos  como economía social, a cargo de esos temas, clases en posgrado, en cuanto saliera la jubilación a lo mejor había un grupo de profesores que me proponían como profesor consulto. En eso estábamos cuando me tendieron una trampa; el 22 de noviembre que se conmemora la eliminación de los aranceles universitarios por parte del gobierno del general Perón, y organizaron  una especie de conferencie sobre el tema y en realidad era como una despedida, se suponía que terminaba el año académico y yo ya no volvía por mi jubilación, hasta una torta hicieron, que hoy  habría que devolverla pero es imposible porque la comimos (risas). El Javier Ozollo (profesor de la facultad), lo puso en un cuadrito que hizo, “cuando me estaba retirando, me vuelven a involucrar”, eso dijo Michael Corleone en “El Padrino”. Esta es la situación, por otro lado no me escapa que es una gran satisfacción y responsabilidad si las agrupaciones estudiantiles peronistas y  las agrupaciones de graduados peronistas vienen a verte y te piden que acompañes para abrir caminos,  en esta patriada, se necesitan personas que ayuden a abrir mucho más con la universidad con la comunidad. Para mí  es un honor, yo no le escapo al bulto y si esto es lo que depara el  destino allí estaremos.

PB: La Universidad está en una situación peligros a hacia el futuro por la amenaza de desfinanciamiento, en ese marco las palabras de María Eugenia Vidal sobre que no son necesarias las universidades donde hay pobreza, sonaron fuerte…

RR: Creo que la Universidad  está inmersa dentro de la sociedad argentina, y no puede sustraerse por más autonomía que tenga. En este ambiente general donde la  sociedad argentina está en crisis, según los medios parecía un proceso de recuperación pero era solo cosmético, pero no es así, pero no ha habido recuperación, la sociedad argentina está en un proceso de desintegración, hay una anomia …Mira, me desvío un poco perdón.. Pero te digo, hay un proceso mundial, vengo llegando del extranjero y se verifica lo mismo en España, en Italia, lo que pasa que tienen sociedades civiles con un nivel de organización más grande, y un estado de bienestar más consolidado, como en Francia que acaban de tener que recular en reformas en la legislación social que querían hacer y la gran movilización las detuvo, o en nuestro país con temas como fue el 2×1. Que quiero decir, que hay una especie de resurgimiento de lo que Humberto Eco llamaba ¨resurgimiento de la edad media¨,  aparecen en el mundo instituciones con más poder que los estados nacionales, no solo las empresa multinacionales, también  la mafia y el narcotráfico, y además ejercen la violencia, ya no es solo el monopolio  estatal, lo mismo con la recaudación de impuestos en cuanto a garantizar seguridad y el buen funcionamiento institucional“, hay una crisis de ese tipo. Los estados nación deben redefinirse, han quedado perimidos,  pensemos como era la situación de américa latina no hace mucho, 7 años atrás, teníamos gobiernos  populares; Chávez, Lula, Morales, Kirchner, etc. con sus características diferenciales, pero todos en una misma dirección, y ahora? vuelta a primar la financierizacion de las economías, o sea el peso de las finanzas sobre la economía y la sociedad es desmesurado y no existe un estado que regule sino que da la impresión que trabaja  a favor de esos grupos. La Universidad no puede substraerse a ese proceso; por eso que Vidal dice una cosa mostrando su verdadera  esencia, que no es de Heidi sino otra cosa; yo me imagino que alguno de sus antepasados, seguro fue pobre, como el padre de Macri inmigrante, o Favaloro que decía que el en otra sociedad no podría haber estudiado como  pudo aquí. No se puede separar que está pasando en la universidad de lo que está pasando en la sociedad, estamos hablando a  100 años de la reforma universitaria donde había un interés de cambio de la sociedad un interés de integración de América latina como efectivamente lo hicieron esos jóvenes, y estamos en el aniversario del Cordobazo, gran reacción a una situación social injusto. Y vamos a un agravamiento de la situación social si termina de consolidarse este pacto con el FMI de firmar, en el sentido que el ajuste va a ser tenemos hoy.

PB: Detrás de toda esta cosmética que se vino dando, las intenciones de cambio son muy profundas, por ejemplo, un libro de Adriana Puiggrós que decía “Adiós Sarmiento” ni siquiera las ideas sanmiertinas están quedando en pie.

RR: En estos días se conmemora el aniversario de la muerte de Scalabrini Ortiz, y él decía cuando te hablan en difícil es porque te quieren joder. No hay que confundir profundidad con sencillez, con simpleza, me parece que en economía lo que va a venir, desgraciadamente es un profundización de la crisis pero además de esto, están tomando a la economía como una nueva religión, una nueva forma de creer, con esto de la pos verdad, la verdad es una construcción social donde uno ve  lo que quiere ver y deja de ver lo que no quiere ver. Entonces si vos sos creyente en esta concepción de la economía y crees en los que la impulsan,  decís dentro de un tiempo se verificar que las condiciones van a cambiar. Yo lo que digo es que no, no conozco ningún país del mundo que haya salido adelante después de un proceso de ajuste, si conocen alguno recuérdenmelo. Además hay que recordar que cuando se crea el FMI en 1944 la Argentina no es invitada porque no formaba parte de las potencias vencedoras,  y sin embargo en 1946 cuando asume Perón, la Argentina no adhiere, recién adhiere  en  1955 con la firma de Aramburu que había derrocado a Perón con la revolución fusiladora;  el peronismo no quiso adherir nunca, por eso,  porque el FMI nace como una idea de la nueva arquitectura mundial como dice Stiglitz, junto al banco mundial, la organización mundial de comercio; todas destinadas a “regular” la coexistencia entre naciones, pero a favor del norte , regular a favor de lo que ya está como poderoso, esto fue lo que se manifestó.. y el FMI que nació para solucionar  balanza de pagos de corto plazo, termina siendo, no un prestamista de última instancia, sino uno que aconseja a los otros inversores de que inviertan o no pero de acuerdo si el país sigue un programa económico en las circunstancias que el fondo dice que tienen que hacer, porque es la única manera de recuperar el dinero, es lo que pasa en Italia en Grecia, y nos puede pasar a nosotros.

PB: Eso  es un gobierno, la pérdida de la soberanía nacional.

RR: Absoluta, en realidad uno podría pensar en que breve plazo sucedió  -y Perón lo dice en ¨los vendepatria¨, en 1957-, en solo dos años, han destruido todo lo que construimos en doce años. Da bronca por qué es lo que decís, no es solo Sarmiento, es tema es el pasivo social que estamos comprando, que estamos construyendo, cuando baja el consumo de leche, el pasivo social que están dejando,  lo que ves es un futuro de seres humanos que no van a constituirse íntegramente como sucedería con una alimentación adecuada a su desarrollo etario. Esas son las cosas que preocupan, el  futuro que estamos construyendo.

PB: En las universidades siempre se construyó pensamiento, tiene una larga tradición en este sentido, está en condiciones de enfrentar este proceso?

No es una cuestión homogénea, la universidad  tiene funciones no solamente de docencia, de extensión e  investigación, sino ayudar a la formación de pensamiento. Estamos con una limitación, en el último tiempo, en la facultad de ciencias políticas y sociales que es donde yo me desempeño y en la cual aspiro a ocupar a formar parte de la conducción en el cargo de vice decano, la política tiene una deuda con la sociedad argentina, que hace la facultad para ayudar a formar dirigentes que puedan pagar esa deuda?  La sociología, tiene que ser una herramienta que nos ayude a comprender la realidad y hoy ni la pobreza se investiga;  los comunicadores… la visión de ellos en la sociedad de masas, no solo la existencia de los monopolios que ejercen la manipulación de la opinión, sino las redes sociales; en esa conjunción de dos factores coexistentes y que tienen una dinámica propia, que estamos haciendo o para que estamos sirviendo? Lo mismo los trabajadores sociales que cursan con un nivel de vocación muy grande de ayudar al prójimo y terminan detrás de un escritorio poniendo sellos en lugar de estar recorriendo el territorio y construyendo, veo la ausencia de ese debate. La universidad  tienen que opinar , fundamentando pero opinar, de diversos temas de actualidad desde la explotación de los recursos naturales, el fracking, la violencia, los derechos humanos; con esa amplitud de todos los temas, la universidad tiene la obligación de expresar su opinión, en eso veo un atraso. En el mundo entero eso está cambiando, el concepto incluso del conocimiento, y de construcción del mismo, se apela no solo al conocimiento académico, sino al conocimiento tácito, de que todas las personas por el hecho de vivir en la sociedad van acumulando experiencia colectiva y lo traen acumulado, en ese dialogo de saberes, en esa nueva idea,  que es la ecología de saberes , hay un atraso. Podemos ayudar en involucrar más a la universidad  en tratar de entender lo que está pasando y en colaborar en los procesos de desarrollo e integración, la veo trabajando codo a codo con todos los procesos de las  instituciones sociales, como idea, veo a la Universidad como motor que nos ayude a trabajar localmente con un pensamiento global que es lo que necesitamos.

PB: Pienso en los profesionales de las ciencias sociales que priorizan la carrera individual antes que el compromiso con la sociedad. Los intelectuales orgánicos han quedado relegados frente a las carreras individuales.

RR: Vos fíjate en la carreras del profesorado, que cuadros formamos para que formen a los cuadros?, en que valores?  en que conceptos? hoy ese conocimiento cambia con una velocidad espeluznante que sabemos que uno de cada cuatro pibes que hoy están en la primaria va a trabajar en oficios que no conocemos, como hacemos para formar una persona cuales son las competencias que hay que actualizarse, ya no son más la de saber tal cosa, porque hay que saberse actualizar, entonces volvemos al discurso de Juan Perón cuando inauguro la universidad obrera nacional, hoy UTN, cuando dijo necesitamos formar hombres buenos y capaces, primero en valores y después en habilidades, esta es la obligación que hoy tenemos que es lo que nos tiene que ayudar a como rever el futuro. Sino, los cambios son tan rápidos  que lo que te parece que hoy es una verdad aceptada luego no lo es.

PB: Recién  mencionaste a Mendoza, que pareciera estar atascada.  

RR: Yo veo un proceso de decadencia en la sociedad mendocina. Por ejemplo hay un millón setecientos mil habitantes y debiera haber más, donde esta esa población, uno ve las provincias vecinas que han crecido mucho más y por qué? Porque hicieron las cosas mejores, los felicito. Pero además cuales fueron los déficits nuestros, no terminamos de definir qué es lo que queremos hacer. Por ejemplo yo soy muy crítico de plan vitivinícola de desarrollo, no ha dado los resultados que se pretendían, se consume menos vino, menos productores, más concentrado la industria  y cada vez vale menos el vino para el pequeño y mediano productor, hay menos hectáreas cultivadas, se ha concentrado la exportación y se ha oligopolizado mucho más sin la presencia del estado y sin algunos factores que debieron colaborar en la regulación, como FECOVITA (que a lo mejor lo es para sus afiliados pero no para el conjunto de la actividad), no lo hace para todos . En Minería, en Turismo estamos muy atrasados comparativamente con la región; teniendo como tenemos casi 9 universidades en Mendoza que ayudan a la formación de cuadros, pero perdimos el rumbo. Por ejemplo en investigación, acá se destacaba mucho en eso y se perdió el rumbo, hace 20 años que venimos en decadencia, eso se expresa en la clase dirigencial, no solo en la universidad , sino en la gobiernos provinciales  y en la conducción de las entidades gremiales, empresarias, educativas, eclesiásticas, es un proceso general de perdida de discusión de futuro.

PB: Mendoza hoy lidera los rankings de violencia, de muertes, y pareciera estar en retroceso.

RR: A mí me gusta mucho Robert Castel que lo nombramos honoris causa en la UNCuyo pero falleció,  antes de poder dársela;  es  muy interesante cuando el habla mucho de la cuestión social en el sentido que ya no es solo un tema de ricos y pobres, de burgueses y proletarios; sino que es un tema que hace a que si somos parte todos de la misma sociedad, porque la sociedad esta tan fragmentada que tiene códigos distintos maneras de conducirse diferentes, entonces se observa desde el tránsito de autos hasta lo que vos decís.

PB: Incluso algunos discursos más reaccionarios que hablan de “ellos” y “nosotros “, y eso legitimando las propias acciones traspasadas al discurso.

RR: Eso me preocupa mucho, el saber si todos somos capaces de pertenecer a la misma sociedad, si somos todos parte de la misma sociedad, como el “yo” se involucra en el “nosotros” y como el “nosotros” se expresa en el “yo”, esta es la vieja discusión, que fuera lanzada en “la comunidad organizada” de Juan Perón en el teatro independencia, acá en Mendoza,   en 1949.

PB: Recién mencionaste la economía social, trabajaste en la ley de economía social y en su institucionalización.

RR: En cualquier sociedad coexisten tres sistemas paralelos;  uno que es la producción de bienes y servicios para satisfacer sus necesidades ya sean reales o inventadas , el sistema  capitalista clásico que esta guiado por el lucro y como efecto tiene la acumulación de capital;  el otro  cuando el estado es productor de bienes y servicios que no está guiado por el lucro y su afán es legitimar el poder político es decir soy un buen gobernante vótenme, no es una lógica del lucro;  y además está un conjunto de la población que pretende mejorar sus calidad de vida y para lo cual realiza numerosas actividades, eso es la economía social;  la mayor parte de las actividades cotidianos que no son mercantiles  desde cuidar un hijo hasta el matrimonio o cuidar una persona enferma  o hacer la comida , no pasan por un signo económico o monetario es otro tipo de relación;, bueno de esa manera en esta relaciones comunitarias de la economía social donde prima la solidaridad y el afán de construir una sociedad diferentes. Bueno tuvimos la posibilidad de participar en el proceso de la ley, desgraciadamente no está operativa, más allá de que la ley tiene instituciones fijas como una partida presupuestaria , la verdad es que no están funcionando esas instituciones, creo que es un error del gobierno que podría impulsarlo en un momento de crisis, una situación social de agravamiento, hay herramientas ahí que pueden servir, en la mirada de algunos para atenuar la crisis, y en la de otros  para contribuir a la supervivencia y más, mejorando la posibilidad de organización social y política. En eso,  la economía social se equipara con la economía del trabajo, de la misma manera que la economía del capitalismo prioriza el capital, en la economía  social es el trabajo la prioridad. Y al estar ante un sistema que cada vez produce más, con menos gente por la tecnología el uso masivo de la informática y telecomunicaciones, hoy la producción no es un proceso de inclusión sino de expulsión de mano de obra. De la misma manera que en siglo 20  y 19 la clase trabajadora organizada era el contrapeso tanto del capital como del estado; hoy lo son las organizaciones  sociales del tercer sector, de la sociedad civil, de la economía social, son el resultado de esta ¨modernización¨ de la sociedad, donde estamos, donde nos colocamos, parecen ser sus preguntas; de las pocas cosas importantes del año pasado y positiva es la presencia de los movimientos sociales en la CGT, creo que es uno de los hitos más importantes de decir estos también  son trabajadores y trabajan por su dignidad . Volviendo al tema creo que el estado no está cumpliendo adecuadamente, aun en contra de sus propios intereses. La única mujer Premio Nobel de la Economía llamada Olstron y demostró, siendo bastante ortodoxa, que las organizaciones más eficientes no son ni las puramente privadas ni las puramente estatales, sino donde había una interacción publico privada para la resolución de los problemas y lo hizo en muchas sociedades del mundo y con el tema agua. Quiero decir que al propio gobierno  le resolvería muchísimos problemas apelar a este sistema de la economía social.

PB: Hay planteos que dicen que quizá no sea el éxito económico de hacerse millonario lo que nos hace felices; sino trabajar, participar e interrelacionarlos, quizá esa sea la zanahoria y no el sueño americano.

RR: Creo que eso está demostrado, por eso decía que hay necesidades reales y necesidades inventadas, cuando uno estudia piensa la necesidad es vestirse no ponerse la marca, es como decía Adam Smith que si dejas a los empresarios les gustaría ser monopólico en su actividad, pero de alguna forma la competencia es lo que lo hace al empresario. Hay un profesor de economía que le hace un homenaje a su padre que era cooperativista que le dice “ el competidor , el que pelea con la economía de mercado no son las cooperativas , sino el monopolio” tiene razón, se ejerce un abuso de posición dominante, como las tarifas el día de hoy, pensaba también  en los combustibles, hay un abuso de posición dominante debido a una situación de poder relativo muy dispar, y un estado que debiera regular y equilibrar y no está, trabaja más a favor de uno de los poderes, cuando interviene siempre si beneficia a un sector, a los más o a los menos y acá benefician a los más.

PB: Tu identidad política está en el peronismo y hoy está en una etapa compleja, está fragmentada y no sabemos si piensa en los desafíos o en sí mismo.

RR: Yo lo veo como una gran esperanza, creo que  tiene una situación de tratar de volver a reconstruir su ideario, reconciliar a la gente con la política, formular una propuesta más o menos uniforme e integradora, hay mucha gente trabajando en eso, que sea capaz de dar cuenta de la situación actual de explicar cosas buenas que se hicieron, y porque otras no se hicieron cuando se deberían haber hecho y que sea capaz de volver a enamorar con la política. Creo que la misión del peronismo es reconciliar a la gente con la política y ofrecer una salida, después vendrán los candidatos, si es al revés nos equivocamos de nuevo. Es una esperanza porque veo lo que pasa en el mundo, y hay un reclamo hacia lo que el peronismo expresa. Hoy aparecen los “titanes en el ring”, un Trump que juega a los cowboys y respondido por Putin, por el presidente chino que llama a competencia feroz, es muy confuso y dinámico;  y hay una sola voz que se expresa a favor de los pueblos que es la del Papa Francisco. Lo demás es una pelea de matones. Putin que habla de una visión euroasiática, ver a Europa como una península de Asia , y Europa que hace años que no tiene nada para decir, y la irrupción de la China, la India y de un montón de países que intentan ganar su posición en el marco  internacional, y muchos de ellos demandando del peronismo su presencia, no la de los gerentes del FMI sino la del pueblo argentino. Yo lo conocí a Bergoglio, no he tenido el gusto de estar con el Papa, pero Bergoglio tenía un pensamiento cercano al del peronismo, ponerlo como peronista es limitar al Papa. Tiene una visión muy universal, más allá de que el peronismo tiene valores universales aplicables a cada lugar, pero me parece que hay una ausencia tan grande de voces esperanzadoras en el mundo, solo hay matones en acción; o la situación de chile donde en un balotaje  para elegir presidente y votan menos de la mitad de los electores, o en Brasil que echan a la presidenta en un golpe de estado, y el que acusa está preso. Frente a eso el peronismo debería ponerse más al nivel de lo que las circunstancias demandan. Mi generación fracaso  en hacer el trasvasamiento generacional, quiero ser vicedecano para ayudar a que se produzca un trasvasamiento dentro de la universidad, que le hace mucha falta, para ayudar a abrir caminos  a los jóvenes que lo están demandando.

*Licenciado en Ciencias Económicas. Master en Sociología por la Academia de Praga y la Universidad Nacional de Lomas de Zamora