SIETE HERRAMIENTAS TIC PARA EL CRECIMIENTO DE LOS NEGOCIOS POST PANDEMIA

por Francisco Carrasco

https://www.grandespymes.com.ar/2020/10/14/__trashed/

En este sentido, HubSpot, la plataforma que ayuda a las empresas a crecer mejor, recomienda siete herramientas tecnológicas que pueden impulsar el crecimiento empresarial de cara a esta nueva normalidad.

Ante la evidente llegada de una serie de cambios en la vida diaria de las empresas, será fundamental que no solo empiecen a centrar esfuerzos en tratar de entender a un nuevo tipo de cliente, sino a adaptar recursos digitales a su favor que les permitan evolucionar en cada aspecto: desde la optimización y automatización de distintos procesos de venta, marketing o prospección, hasta la satisfacción del cliente mediante nuevas experiencias de compra; ya sea dentro o fuera del espacio digital.

En este sentido, HubSpot, la plataforma que ayuda a las empresas a crecer mejor, recomienda siete herramientas tecnológicas que pueden impulsar el crecimiento empresarial de cara a esta nueva normalidad:

Optimización de SEO

La optimización en motores de búsqueda será fundamental para la supervivencia de todo negocio. Con esto en mente, softwares como Ahrefs brindan información de más de 150 millones de palabras clave y ofrecen un análisis detallado de tus competidores, a la vez que identifica las debilidades de tu contenido para mejorar su posicionamiento a través de su función content gap.

Gestión de contenidos – CMS

La mejor forma de capitalizar nuevos clientes es a través de un buen sitio web. Por ello, herramientas como CMS Hub permiten integrar fácilmente otras herramientas de marketing, al tiempo que hace más fácil la colaboración entre diversas áreas de la empresa.

Tendencias en la red con Google

Mantenernos al tanto de lo que sucede en el entorno digital puede ayudar a planificar mejores estrategias de forma anticipada. Google Trends permite monitorear las tendencias en la red para darle mayor impacto con tu contenido. Tiene la ventaja de ser una herramienta gratuita.

Encuestas digitales

Conocer las nuevas necesidades de los consumidores también te dará una gran ventaja para mejorar tus servicios. Alternativas como E-encuesta o Survey Anyplace ayudan a crear cuestionarios simples, bien diseñados y compatibles con la interfaz de dispositivos móviles o bien, desde tu plataforma web.

Reuniones virtuales

La comunicación será clave para el desarrollo de aquellos negocios que empiecen a implementar más medidas de trabajo remoto, incluso con sus propios clientes. Por lo mismo, herramientas como Meetings de HubSpot simplifican la programación de reuniones al permitir que tus prospectos agenden reuniones en tu calendario de forma directa.

Gestión remota de flujos de trabajo

La productividad se ha convertido en una de las cualidades fundamentales en toda empresa. Por esta razón, cada vez se necesitan más herramientas que ayuden a coordinar equipos a distancia. Asana es un sistema de gestión para el flujo de trabajo colaborativo que tiene un énfasis en lo visual y está diseñado para racionalizar, conducir información de forma eficiente.

Email y móvil marketing

Gestionar la comunicación digital resultará determinante durante los próximos años. Debido a esto, tanto HubSpot como Everlytic permiten automatizar campañas no solo de email marketing, sino también vía SMS. Ambas son buenas opciones para generar interacciones más fuertes con la audiencia.

Aunque cada vez existen más y mejores herramientas tecnológicas en el mercado para apalancar un negocio hacia el éxito en esta nueva etapa de la humanidad, es importante determinar primero en qué aspecto del negocio enfocarse para adecuarlas correctamente, esto con el fin de superar tanto las metas fijadas a inicio de año, como los nuevos retos que aún están por llegar.

¿PLANIFICACIÓN ESTRATÉGICA VERSUS IMPLEMENTACIÓN ESTRATÉGICA? ¡HE AHÍ LA OTRA CARA DEL DILEMA!

por Willem F. Schol

 

https://www.grandespymes.com.ar/2020/10/05/planificacion-estrategica-versus-implementacion-estrategica-he-ahi-la-otra-cara-del-dilema/

Recientemente pude compartir con ustedes un artículo en el cual tratamos el valor y la necesidad de que las empresas cuenten con un plan estratégico. También el hecho de que muchas personas confunden al plan estratégico con un presupuesto de la empresa y de allí el título de nuestro artículo: ¿Plan estratégico o presupuesto anual? ¡He ahí el dilema!

La necesidad hoy en día ya no es solo hacer las cosas correctas bien, a la primera vez, hay que hacerlo así de manera oportuna y consistentemente en el tiempo. Contar con un buen plan estratégico es un primer paso muy importante, pero también lo es el contar con la capacidad para implementar dicho plan estratégico con la excelencia requerida. De allí el título de nuestro artículo de hoy: ¿Planificación estratégica versus implementación estratégica? ¡He ahí la otra cara del dilema!

Existen distintas estimaciones, pero una sola opinión. Según expertos a nivel mundial entre el 70 por ciento y el 90 por ciento de los planes estratégicos bien desarrollados fallan o no entregan los resultados esperados por un problema de ejecución o lo que llamamos implementación estratégica.

Planificación estratégica involucra el proceso de materializar en un buen plan de largo plazo, el entendimiento que una organización debe tener y decisiones que debe tomar en relación a dónde está el negocio y el porqué de ello, dónde se quiere llegar para ganar en el mercado y cómo hacerlo creando una ventaja sostenible y valor superior a la competencia”. Por otro lado la implementación estratégica implica un proceso disciplinado o set lógico de actividades conectadas que le permiten a una organización implementar su estrategia, una fuente de ventaja competitiva en sí.

Como todo en la vida el proceso de implementación estratégica también es un proceso que se mejora año tras año con el adecuado involucramiento de quienes lideran el negocio y de la organización que debe liderar su implementación. No por nada la correcta implementación de los planes estratégicos está entre los tres principales desafíos de los CEO’s en sus empresas.

Pero ¿por qué es que las empresas tienen problemas con el proceso de implementación estratégica si es algo tan importante? Las razones son variadas, pero entre los principales motivos podríamos mencionar los siguientes:

  1. Por lo general los gerentes están entrenados para planificar, no para ejecutar.
  2. Es común encontrar que los gerentes crean que la implementación se debe dejar a empleados de niveles más bajos y no se involucren lo suficiente.
  3. La ejecución usualmente toma más tiempo que el que toma la formulación de la estrategia, algo que para muchos gerentes no les es evidente y, por ende, se cometen errores por la rapidez con que se actúa.
  4. La implementación estratégica siempre involucra a más gente que la formulación estratégica, lo que lo hace un proceso mucho más complicado de administrar y controlar.

¿Y cómo hacer para poder contar con un proceso de ejecución formal que haga la diferencia? Ciertamente que la tarea no es fácil y menos aún poder resumirla en un corto artículo. Sin embargo, intentaremos darles una pauta en las siguientes recomendaciones:

Asegúrese de…

  • Contar con la estructura organizacional adecuada y con las personas adecuadas en cada posición. Crear la correcta estructura organizacional es un gran reto.
  • Que la información necesaria se comparta adecuadamente logrando una buena coordinación a través de las distintas áreas y niveles de la organización. Lograr una buena integración requiere de mucha coordinación y de contar con la información correcta y de manera oportuna.
  • Entregar los incentivos adecuados a la organización: Sean estos materiales o de reconocimiento profesional. Contar con un buen sistema de incentivos facilita mucho la ejecución del plan estratégico.
  • Contar con muy buenos controles para medir el cumplimiento y calidad de ejecución del plan estratégico. Los controles refuerzan los métodos de ejecución y los mecanismos correctivos derivados de ellos facilitan el cambio. Esta recomendación va muy de la mano de uno de los cinco pasos importantes que revisamos en el artículo anterior cuando tratamos el tema de planificación estratégica, el de contar con sistemas adecuados para formular, refinar y comunicar estrategias así como para medir el logro de objetivos y metas.

Contar con una verdadera y efectiva Cultura de gestión del cambio. El cambio en una organización pasa de muchas formas y debe manejarse como tal. Como se maneje el cambio en la organización hará la diferencia entre el éxito y el fracaso. Esta recomendación también va de la mano de uno de los cinco pasos importantes que revisamos en el artículo anterior cuando tratamos el tema de planificación estratégica, el de construir las «capacidades necesarias para servir como pilares del plan estratégico». Las capacidades de una organización le permiten llevar a vida las decisiones de dónde jugar y cómo jugar para ganar y deben fluir desde el corazón del plan estratégico. Una cultura basada en una «real apertura al cambio» hará una gran diferencia.

¿Planificación estratégica versus implementación estratégica? ¡He ahí la otra cara del dilema! Espero que no confundan ambos procesos y que a ambos les den la debida atención.

A quienes les interese conocer un ejemplo de cómo funciona el proceso de planificación estratégica los invito a ingresar al siguiente link con el usuario y clave uchile: http://www.xpgconsultnet.com/OMEA/index.php. Es altamente recomendable navegar por el ejercicio en orden de pantallas y de pasos incluidos en ellos para poder entender el proceso de planificación estratégica seguido para preparar este ejemplo y ver el proceso materializado finalmente en las últimas dos pantallas (Resumen OMEA y Bajada OMEA a Plan).

CINCO APRENDIZAJES DEL BOOM DEL ECOMMERCE EN CUARENTENA

https://www.grandespymes.com.ar/2020/09/27/5-aprendizajes-del-boom-del-ecommerce-en-cuarentena/

En medio de la explosión del e-commerce -que creció en meses lo que estaba proyectado que pase en años- las estrategias de algunas empresas y marcas parecen arrebatadas. Con un exceso de mailing, mensajes de WhatsApp y campañas confusas, el público pierde el interés o se sobresatura y, de esta manera, no solo se frustra la intención de compra, sino que hasta se puede perder a un cliente fiel. Algo que se vio con mucha más claridad durante el Hot Sale 2020, donde el turismo no logró resucitar a pesar de ofrecer pasajes y paquetes a precios muy bajos y la tecnología se volvió la vedette del evento.

Reprogramado para los días 27, 28 y 29 de julio, la fecha más importante del comercio electrónico tuvo que enfrentarse a este nuevo paradigma: las consecuencias del Covid-19. La gente no solo aprendió a comprar online, sino que conoce de precios y está mucho más atenta a las ofertas, por lo que no es tan fácil engañar a los consumidores con descuentos inexistentes. En un relevamiento hecho por Havas sobre el Hot Sale, la mayoría de los consultados (72%) asegura que mientras que existen descuentos reales, muchos no lo son y que las ofertas les generan desconfianza (91%). Además, entre lo que más valoran de estas fechas se encuentran las diferentes formas de pago y que se trate de una rebaja comprobable (31%), los tiempos de entrega y la buena comunicación (61%).

Este Hot Sale fue distinto: turismo no fue la categoría preferida, por obvias razones, sino que se impuso tecnología (celulares, electrodomésticos y aires acondicionados, y electrónica, audio y video) y cerca estuvieron cosmética, herramientas, productos de consumo masivo, juegos y juguetes, ropa y accesorios. A pesar de la crisis económica, los números muestran que hubo un 69% más de transacciones que en 2019.

En el sondeo hecho por Havas, los consultados aseguran que las marcas no tuvieron en cuenta la pandemia a la hora de ofrecer precios accesibles ni supieron acercarse a los consumidores; también, el 98% afirmó que no recuerdan ninguna marca que haya hecho una buena campaña de comunicación sobre el Hot Sale; y en su lugar hubo el 65% contestó que hubo mal timming, falta de comunicación y una saturación de anuncios. Con respecto al turismo y los vuelos, más allá de las tentadoras ofertas, el 46% mencionó que le daba «miedo» viajar y un 31% que «viajar es en lo último que piensa», en medio de un contexto incierto para el sector.

Cinco cosas que no deben hacer las marcas

– Arrancar con la campaña de forma arrebatada. Días antes de que llegue la gran fecha, los mails y las campañas en diferentes medios digitales aparecieron de forma recurrente, sin embargo, lo hicieron con poco margen de anticipación. Ir paulatinamente instalando la fecha para que quede fijada de forma inconsciente en la mente de los compradores es más efectivo que salir con toda la artillería sin tiempo de descuento.

– Sobresaturar con mailings o mensajes directos. Más allá de la falta de preaviso, por los cambios que se fueron haciendo en la fecha -fue reprogramada dos veces- por la cuarentena, lo cierto es que muchos quisieron hacer llegar sus ofertas para tentar a los clientes y lo hicieron con un atracón de mails y mensajes directos. Una de las quejas que más se hizo oír sobre esta estrategia tiene que ver con la saturación del público que terminó moviendo los mails a la bandeja de spam. A veces menos, es más. Mensajes direccionados y concretos son más efectivos.

– Inflar los precios. La gente con más tiempo para chequear hace comparaciones y rápidamente comparte capturas en las redes sociales. Si un producto tiene el mismo precio antes y durante el Hot Sale y está promocionado como parte del descuento, rápidamente la marca pierde credibilidad. No solo se ve frustrada la venta, sino que, en tiempos de redes sociales, el fraude se viraliza y crea una mala impresión en la opinión pública. Casos así se sucedieron durante esta edición del Hot Sale y de hecho llegaron a La Subsecretaria de Acciones para la Defensa de las y los Consumidores (SSADC).

– Subestimar a los compradores. Más allá de los compradores habituados al mundo online, a cuatro meses de estar adentro y con cuarentenas que se abren y se cierran, se amplió el abanico y aparecieron nuevos jugadores. Los compradores eventuales dejaron de serlo y muchos ya fueron tomándole el gustito a esta modalidad. Es por eso por lo que no hay que subestimar a ninguno: ni al experto ni al nuevo comprador (según CACE, crecieron sensiblemente los rangos etarios 18-25 y los mayores de 55). Hay páginas para comparar precios, avisos, hay muchas promociones. Ofrecer cuotas y tener precios competitivos es uno de los must para lograr imponer la marca en estas fechas en que el e-commerce se volvió la única forma de sobrevivir ante el mundo retail fuera de escenario.

– No olvidar la importancia del contexto. La nueva normalidad parece día a día más cerca. Los miedos despertados por la pandemia del coronavirus impulsaron una vida puertas adentro que era difìcil de imaginar en otro contexto. Es por eso que encontrar la forma de brindar soluciones, sea teniendo los sitios webs preparados para una sobredemanda como tener una logística adecuada, son claves para las marcas. También encontrar la forma de que los productos estén relacionados con el contexto. Tecnología, juguetes e indumentaria han crecido en este último Hot Sale. Prestar atención a qué tipo de compras se están haciendo y buscar la manera de promocionarse como una marca comprometida con la lucha del Covid-19 hoy tienen que estar dentro de las metas y planificación.

El Hot Sale no sólo no se vio afectado negativamente por la pandemia, sino que siguió demostrando que el e-commerce vive su gran momento. Solo es cuestión de aprender de los errores y prepararse para la próxima edición.

 

Fuente https://www.america-retail.com/opinion/opinion-5-aprendizajes-del-boom-del-ecommerce-en-cuarentena/?utm_medium=email

¿CÓMO ORGANIZAR MIS TAREAS? LOS OCHO PASOS NECESARIOS

https://www.grandespymes.com.ar/2020/09/06/como-organizar-mis-tareas-los-8-pasos-necesarios-3/

Desde que comencé mi andadura como emprendedor me di cuenta de la importancia crítica de organizar mis tareas y de la productividad personal en general. Por eso, he aprendido cada sistema (empecé con el famoso GTD y seguí por todos los demás) y he usado cada aplicación.

Y han sido demasiadas opciones de ambas cosas, que probaba y acababa dejando, muchas veces, retrasando el trabajo importante.

Hace un tiempo, leí un artículo que empezaba con el lamento de que cómo era posible que ya estuviéramos en 2018 y no hubiera todavía una aplicación decente para organizar tareas.

Ya es 2020 y seguimos igual.

El problema con la mayoría de sistemas y aplicaciones para organizar tareas

El ciclo de uso de sistemas y aplicaciones para organizar tareas funciona así, al menos en mi caso (y me consta que en muchos otros):

  1. Encuentras una nueva app o sistema que promete que por fin organizarás tus tareas de manera efectiva.
  2. Comienzas a usarlo con ilusión, trasladando los datos de la antigua aplicación de organizar tareas. Es un poco pesado, pero «merecerá la pena» (el trabajo, sin embargo, sigue sin hacer).
  3. Parece que funciona, aunque a lo mejor le falta esto y aquello, pero bueno, te adaptarás.
  4. Al poco tiempo, vas quedándote atrás porque, una vez más, esta nueva aplicación o sistema no encaja del todo y es más un trabajo adicional que una ayuda.
  5. Tras varios días, ya ni recuerdas qué aplicación usabas y sigues organizando tareas como puedes, mientras vas teniendo información diseminada en varios sistemas.
  6. Vuelves a encontrar algo que promete que, esta vez sí, vas a organizar tus tareas de manera eficaz y se repite el ciclo desde el punto 1.

Los métodos complicados para organizar tareas no funcionan

Lo primero que debemos tener en cuenta para nuestra organización personal es que los métodos complicados para organizar tareas no funcionan.

Ni siquiera los que son «mínimamente» complicados. La mayoría solo ponen un trabajo más entre la tarea y la ejecución.

Las aplicaciones y sistemas, para resultar efectivos, tienen que ser:

Extremadamente fáciles.

Extremadamente convenientes.

Pero muchas aplicaciones y sistemas te obligan a coger tu manera de trabajar y comenzar a retorcerla para que se adapte a la forma que, según ellos, creen que es la «correcta»

Cambios en el flujo de trabajo, uso de aplicaciones específicas en el móvil o el ordenador, introducción de datos inconveniente a través del teclado del teléfono…

Al final tienes que memorizar cosas nuevas, hábitos nuevos, añadir un trabajo adicional, cuando la promesa era que te lo quitarían.

Por eso, tras probarlo todo, esto es lo que uso desde hace tiempo y mejor se adapta para organizar mis tareas. Es lo que me quita carga, en vez de dármela. No puedo garantizar que se adapte a todo el mundo, pero quizá quiera probarlo.

Las dos herramientas que uso para organizar mis tareas

Actualmente, dependo de dos únicas herramientas para organizar tareas, si es que se pueden llamar así.

  • Un calendario online, en este caso el Calendario de Google. Es mi elección debido a su enorme conveniencia, buen funcionamiento e integración con otros elementos, como el teléfono y su asistente por voz.
  • Un archivo de texto plano en el ordenador, ubicado en una carpeta que está en la nube y, por tanto, sincronizada en todos los dispositivos que uso cuando los necesito.

El archivo de texto plano es eso, un pequeño documento en formato .txt de toda la vida, que puedo escribir o editar con cualquier cosa, esté donde esté.

Eventualmente, dependiendo de la época, uso un cuaderno en papel, especialmente para apoyarme en ciertos proyectos concretos o cuando necesito anotar algo durante la jornada de trabajo (ideas que surgen, soluciones, etc.).

Nada supera la conveniencia del papel: funciona instantáneamente, no cuesta nada usarlo, no te lo encuentras nunca descargado cuando lo necesitas… Lo segundo más conveniente es ese archivo de texto. Lo uso más que el cuaderno por una sencilla razón, me permite buscar más fácilmente en el texto.

Mi método actual para organizar tareas

Estas dos herramientas las incluyo en un flujo de organización de tareas que sigue estos ocho pasos.

  1. Planificar siempre el día anterior. Al final de cada jornada de trabajo, delimito las tareas que quiero ver terminadas para el día siguiente. Es muy importante planificar el día de antes, si me siento cada mañana «a ver qué tengo que hacer», he perdido.
  2. Reducir la lista de tareas al mínimo. De hecho, para cada día suelo tener tres tareas importantes como máximo y nada más. Casi siempre, relacionadas con: trabajo directo para clientes, marketing o producto. Estas tareas no incluyen «contestar emails» ni cosas similares. Para anotar tareas, ordenarlas por prioridad, etc., suelo usar el archivo de texto, pero se puede usar una aplicación de gestión de tareas, una de proyectos, si es que trabajamos en grupo, o incluso una agenda de papel si se adapta.
  3. Reservar un tiempo concreto para cada tarea al principio del día. Ahora, cojo el calendario de Google y delimito las horas concretas en las que trabajaré en cada tarea al día siguiente, si puedo y no tengo compromisos, lo hago siempre en las primeras horas del día.
  4. El resto del día tras las primeras horas lo dejo para tareas necesarias, pero de bajo valor. Emails, temas administrativos, reuniones inevitables, etc. No soy muy draconiano en la organización del tiempo una vez pasadas las primeras horas del día, de hecho, dejo siempre huecos y margen para los imprevistos.
  5. Ser puntuales y empezar por la primera tarea del calendario a la mañana siguiente.
  6. Volcar en el fichero de texto o calendario lo que vaya surgiendo. Ideas, imprevistos, cosas a tener en cuenta… Cuando aparecen, las vuelco donde corresponda para quitarlas de en medio. Si es algo que tengo que recordar o hacer a una hora determinada (como ver o llamar a alguien), introduzco un recordatorio en el calendario para que me avise y no se me olvide nada. Si son ideas o comentarios, los vuelco en el archivo de texto o en el cuaderno de papel.
  7. Aplicar una «impermeabilización» de las tareas. Esto significa no trabajar en lo que no estuviera planificado como tarea importante. Si es extremadamente urgente (nuestro mejor cliente tiene un problema y debemos arreglarlo en el momento, por ejemplo), obviamente habré de adaptarme al instante, la vida es así. Si no, planifico esa tarea que surge para otro momento (volcándola en el calendario) o la anoto en el fichero de texto para hacer y planificar al final de la jornada.
  8. Al final del día reviso el archivo de texto / cuaderno y el calendario a varios días vista. Eso me permite hacerme una idea de si hay compromisos anotados por delante y cuándo, doy forma a las notas y tareas, hago una lista con todas ellas, las priorizo y vuelvo al punto 1, escogiendo las tres más importantes (como máximo) para las primeras horas del día siguiente y bloqueando ese tiempo para ellas.

Algunas consideraciones adicionales sobre cómo organizar las tareas

La «impermeabilización» del punto 7 es crucial porque, si no la aplico, aparecerán cosas nuevas (muchas veces como excusa para no trabajar en lo importante y procrastinar). Casi siempre serán más atrayentes y me distraerán de los objetivos importantes del día. No debo correr tras esas cosas novedosas o me desviarán del camino y al final del día lo importante seguirá sin hacer.

Cuando surgen, o las planifico en el momento con un recordatorio para luego en el calendario o las anoto para revisar al final del día.

A menos que un imprevisto que surja sea estrictamente urgente, tenemos el calendario para recordatorios y el archivo o libreta para notas que necesiten «salir de nuestra cabeza». De esa manera, mi mente descansa al haber sacado de ella lo que me empezaba a interferir. Y puedo estar tranquilo de que no se me olvidará porque:

  • El calendario me lo recuerda si es algo que hay que hacer a una hora concreta.
  • Lo podré ver en el archivo de texto o cuaderno cuando lo revise al final de cada jornada de trabajo y organizarlo entonces.

Ese momento de repaso y organización al final de cada día es mucho más importante de lo que parece, de hecho, es la clave para tener un día siguiente productivo.

La lógica de usar dos cosas (calendario y archivo) es que no hay una aplicación que lo haga todo perfectamente.

Al final, uno tiene que rendirse casi siempre al uso de varias herramientas para organizar sus tareas.

Eso sí, cuantas menos mejor, eso evita la redundancia y el doble trabajo. No obstante, si ha encontrado una aplicación que, en su caso, se adapta perfectamente a todas sus necesidades de planificación diaria, recordatorios y almacenamiento de información, adelante. Puede aplicar los 8 pasos anteriores usándola solamente a ella.

Como se puede ver, en esencia es muy simple. Tampoco requiere de grandes herramientas o inversión. Una de las ventajas del Calendario de Google es que puedes introducir los recordatorios necesarios usando el asistente de voz, lo cual facilita enormemente el trabajo y no interrumpe apenas la tarea con la que estoy.

Como siempre, no creo tener la verdad ni que exista una sola. Por eso no digo que sea un sistema infalible para organizar sus tareas, pero tras casi 20 años de búsqueda y prueba, esto es lo que mejor me ha funcionado.

 

Fuente: https://recursosparapymes.com/como-organizar-tareas/