TERCERA EDICIÓN DE FINANCIAMIENTO FASE CERO

El Área de Vinculación Tecnológica (AVT) de la Fundación Sadosky lanza su tercera convocatoria a grupos de investigación y empresas a presentar expresiones de interés para el “Financiamiento de Fase Cero (FFC)” de proyectos colaborativos de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) en todas las áreas temáticas comprendidas dentro de las TIC.

El FFC está destinado a la realización de proyectos de hasta 6 meses de duración, en los que una empresa y un grupo de investigación trabajen por primera vez de manera conjunta con el objeto de llevar a cabo estudios de factibilidad, pruebas de concepto, prototipos o pilotos en un tema TIC determinado. Los resultados obtenidos a través del FFC, aún no comercializables, deberán contribuir a la definición de proyectos subsiguientes que estén orientados al desarrollo de nuevos o mejores productos o servicios, a adoptar por la empresa participante.

El financiamiento de la Fundación se materializará a través de aportes no reembolsables otorgados al grupo de investigación para el pago de gastos directos asociados al proyecto. Tanto el grupo de investigación como la empresa aportarán los recursos humanos propios que participarán del proyecto. El financiamiento máximo disponible es de $300.000.- por proyecto. El período de recepción de las expresiones de interés concluirá el 2 de julio de 2018, a las 12:00 horas.

Las primeras dos ediciones del FFC, que se lanzaron en 2017, dieron como resultado el otorgamiento de un total de 3 millones de pesos para el financiamiento de 15 proyectos de I+D+i en colaboración entre empresas TIC y grupos de investigación especializados. A lo largo de este año, el AVT acompañará el desarrollo de estos proyectos para favorecer su ejecución exitosa.

El AVT brindará asesoramiento general a los interesados en participar de la convocatoria, así como prestará apoyo a todos aquellos que necesiten encontrar representantes del sector académico o productivo para llevar a cabo proyectos de I+D+i en colaboración. Para más información escribir a: avt@fundacionsadosky.org.ar

CON UNAS 5000 STARTUPS Y UN ECOSISTEMA EMPRENDEDOR SOLO COMPARABLE CON SILICON VALLEY, ISRAEL ES UN MODELO A SEGUIR PARA MUCHOS PAÍSES

Encontré esta nota de Eugenia Iglesias en www.apertura.com.  Me pareció muy interesante, el que pueda, léala completa en el sitio. Hice esta síntesis para ponerla al alcance de los emprendedores. Es una experiencia bastante particular, pero es valiosa.

“En Israel todo el mundo es CEO”. La frase, que se escucha en un bar de Jerusalén, puede sonar exagerada, pero tiene un poco de cierto. En un país con 8,5 millones de habitantes hay 5000 startups registradas. Pero aquí no solo es CEO quien funda una empresa, sino que esa actitud emprendedora y perseverante que requiere abrir un negocio se replica en cada una de las casas.

Hoy Israel es conocida por ser referente en tecnología de punta, sede de innovación para grandes multinacionales y uno de los mejores países para emprender. Sin embargo, no siempre fue así. Hubo una serie de factores que permitieron a esta joven nación, rodeada de conflictos y con un territorio desértico similar al tamaño de la provincia de Tucumán (20.770 kilómetros cuadrados), convertirse en el Silicon Valley de Oriente Medio.

Que no falte iniciativa

En 1992, el gobierno israelí dio un paso fundamental hacia la consagración del país como nación emprendedora. Con la creación del programa Yozma (que, traducido del hebreo, significa iniciativa), se propuso la creación de un esquema de fondos de capital público-privado que apostaba por aquellas startups a las que, en ese momento, les era muy difícil acceder al capital de riesgo.

Pero, un año antes, ya habían tenido otra propuesta. Con la desintegración de la Unión Soviética, el país recibió a un millón de judíos soviéticos con una particularidad. Uno de cada tres inmigrantes que llegaban era ingeniero, científico o técnico. En respuesta a esta demanda de empleo, se crearon 24 incubadoras tecnológicas que dieron apoyo a empresas en su fase inicial a través de capital, instalaciones y apoyo gerencial.

Fue, luego, el lanzamiento de Yozma lo que, según Senor y Singer, encendió la chispa que prendió todo: “La idea era que el Gobierno invirtiera US$ 100 millones en 10 fondos de capital de riesgo. Cada fondo tendría tres representantes: un capitalista de riesgo israelí en período de formación, una sociedad extranjera de capital de riesgo y un banco de inversión o compañía inversora de Israel”.

Yozma invirtió inicialmente en 200 startups gracias a este sistema que proponía un aporte del 40 por ciento del capital por parte del Estado y daba la posibilidad a los privados de comprar la otra parte a un precio muy accesible pasados los primeros cinco años. Esa iniciativa generó un efecto en cadena que atrajo a inversores de todo el mundo a quienes convencieron no solo de que era posible invertir en Israel, sino de que era un gran negocio. En ese entonces, los dólares recaudados por empresas de tecnología no superaban los US$ 60 millones. Veinticinco años después, el centro de investigación IVC, con base en Tel Aviv, informó que el total de dinero recaudado en 2017 fue de US$ 5242 millones en 620 transacciones. Tanto significó este crecimiento que hoy Israel es el segundo país, sin contar a los Estados Unidos, en cantidad de empresas que cotizan en el Nasdaq: se ubica atrás de China con 75 compañías.

Un ecosistema que lo permita

Los inversores eligen el país por su talento y capacidad de trabajo. “Yo vine porque Israel es número uno mundial en inversión per cápita y no hay un ecosistema como este excepto en Silicon Valley. Además, tiene la ventaja de que al ser más pequeño que este se puede llegar a un impacto mayor en menos tiempo. Como fondo nuevo, quisimos establecernos en un sitio donde pudiésemos competir”.

El talento como principal atractivo

Las multinacionales también eligen ir, pero con la particularidad de que montan en el país sus centros de desarrollo por el alto grado de capacitación que encuentran. Appelbaum asegura que el 46 por ciento de sus inversiones en I+D provienen del extranjero. Intel e IBM fueron pioneras cuando montaron sus centros de desarrollo en la década de 1970. Hoy son más de 300, según la Israel Innovation Authority. Su chairman explica que los eligen por una conjunción entre el talento de sus habitantes y una serie de beneficios impositivos que ofrece el Estado. Desde SAP y HP hasta Google, Amazon o Apple, la industria de high-tech supo expandir su huella. El 8,3 por ciento de los empleados vienen de este sector, representa el 12 por ciento del PBI y genera el 43 por ciento de las exportaciones.

Martínez de Azagra llegó a Israel de la mano de Samsung Ventures, cuando encabezó el brazo inversor de la tecnológica. Sobre la presencia de multinacionales en el país, encuentra la razón en la red y asegura que vienen con un objetivo claro: “Una vez que viene una empieza el efecto dominó que atrae al resto. Suele pasar que compran empresas locales para instalar sus centros de I+D aquí. Y vienen a buscar talento. Este es un país de innovación, no de mercado. Aquí es innovación tecnológica pura y dura”.

La OCDE define a Israel como uno de los países con la población más educada. “Con el 47 por ciento de las personas entre 25 y 34 años con un título terciario en 2016, Israel está por encima de los promedios de la OCDE”, mostraron en el informe “Education at a Glance”. La academia también contribuye en la formación de los emprendedores israelíes, y destaca a sus ingenieros y científicos.

Natanzon asegura que los esfuerzos están puestos para que las investigaciones que se dan en las academias puedan tener, luego, una aplicación práctica que se transforme en un negocio. El caso más significativo es el de Mobileye, una compañía que desarrolla tecnología avanzada de detección y procesamiento de imágenes para la industria automotriz. Fue pensada por el profesor Amnon Shashua de la Universidad Hebrea de Jerusalén y el año pasado fue adquirida por Intel en US$ 15.000 millones. “Hay un ciclo interesante en donde un ingeniero u otro profesional entra en una multinacional. Luego de un tiempo tiene una nueva idea, renuncia y crea una startup que puede dar servicios a una compañía a la que luego se la vende”, sostiene Natanzon. Solo el año pasado, el país registró un total de US$ 24.000 millones en exits, según la Israel Innovation Authority.

El país registra en promedio 14.000 nuevas startups por año y ve cerrar unas 800 en el mismo período. Para una cultura que no teme al fracaso, estos números no son una amenaza, todo lo contrario, tiene datos suficientes como para animarse. Hasta el momento supieron surfear la ola emprendedora y aprovechar la revolución digital. “En Europa y América latina estamos 10 años por detrás de ellos”, advierte Martínez de Azagra. Sin embargo, la “startup nation” sabe que los gobiernos del mundo están apostando por los mismos modelos, por lo que no es momento de dormir en los laureles. ¿Cómo montarán la próxima ola y qué le deparará a la nueva generación de startups israelíes? El tiempo lo dirá, pero cuentan con suficiente chutzpah como para domarla.

PROPUESTAS DE LA ASOCIACIÓN DE EMPRENDEDORES DE ARGENTINA (ASEA) A DIPUTADOS

A un año de la promulgación de la Ley de Apoyo al Capital Emprendedor – más conocida como Ley de Emprendedores – el ecosistema nacional quiere dar los próximos pasos para seguir impulsando el sector. Según la Asociación de Emprendedores de Argentina (ASEA), esta medida fue solo el primer paso para lograr que los emprendimientos locales puedan realmente ser potenciados desde el sector público. Por eso, el organismo convocó a una reunión el próximo 23 de abril en el Congreso Nacional para que representantes del emprendedurismo argentino puedan comunicarle a los diputados cuáles son las políticas que necesitan para impulsar las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs).

“La Ley fue algo fantástico, pero fue solo un inicio porque hoy sigue siendo muy difícil emprender en la Argentina”, expresó Alejandro Ramírez, encargado del área de Políticas Públicas de ASEA, en diálogo con Apertura.com. El encuentro contará con la presencia de Ezequiel Calcarami, presidente del organismo; Juan Pablo Swett, presidente de la Asociación de Emprendedores de Latinoamérica (ASELA); y Mariano Mayer, secretario de Emprendedores y PyMEs de la Nación.

Si bien la creación de la Sociedad por Acciones Simplificadas (SAS), la oficialización del Fondo Fiduciario para el Desarrollo de Capital Emprendedor (Fondce) y la promulgación de los beneficios impositivos para inversores representaron una victoria para el sector, Ramírez aseguró que hay “nuevas problemáticas”. Según el corredactor del proyecto, que luego se convirtió en Ley, las propuestas del ecosistema emprendedor tendrán cinco banderas como pilares: la cuestión impositiva, la simplificación de los trámites, la igualdad de género, la necesidad de la Ley de Beneficio e Interés Colectivo (BIC) y la aplicación de la SAS en todo el territorio nacional.

Para el abogado, “no se puede ahogar a los emprendedores con impuestos distorsivos en un país que necesita generar nuevos empleos”. Ramírez insistió en que lo más favorable para los emprendimientos es una escala gradual del Impuesto ala Ganancias. A su vez, mencionó la importancia de la simplificación tributaria. “Hay que simplificar los trámites para dejar de expulsar a los emprendedores de la economía formal”, afirmó.

Desde la creación de la SAS, las cuales permiten crear un negocio en 24 horas y de manera online, ASEA reporta que ya se constituyeron más de 2100 de este tipo de sociedades en la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, actualmente solo está vigente en CABA, Provincia de Buenos Aires y Córdoba. “Hoy se está trabajando en su implementación en todo el país porque hay lugares en los que podes tardar hasta un año y medio para crear una empresa”, señaló Ramírez. Según el emprendedor, la SAS es “la fórmula que más se acerca a la empresa del siglo XXI”.

Las que no pasaron el filtro

El miembro del comité ejecutivo de ASEA detalló las propuestas que, si bien formaban parte del anteproyecto presentado por la organización, quedaron en el camino durante el debate parlamentario y hoy buscan impulsar. “Además del tema tributario, otro que quedó de lado es la incorporación de ‘educación emprendedora’ de manera obligatoria en el currículo educativode todo el país”, destacó. Y agregó que también buscan trabajar en la regulación para que los emprendedores puedan darles acciones a sus empleados. Ramírez explicó: “Hoy por temas impositivos es prácticamente imposible hacerlo y es una práctica típica en Israel y Silicon Valley”.

El evento #EmprendedoresAlCongreso se llevará a cabo en el Salón de los Pasos Perdidos y, como resultado, se espera formalizar una carta de compromiso que lleve las firmas de los referentes del ecosistema emprendedor nacional y los representantes de los partidos políticos presentes. “El 99,8 por ciento de las empresas argentinas son MiPyMEs, pero el 99,8 por ciento de las leyes no son pensadas para ese sector”, concluyó Ramírez.

MENTORÍA O MENTORING

Este es un tema muy interesante. Cuando estuve a cargo del Área de Vinculación de la UNCuyo, empezamos a trabajar en ese formato.

Definición: La mentoría es una relación de desarrollo personal en la cual una persona más experimentada o con mayor conocimiento ayuda a otra menos experimentada o con menor conocimiento. La persona que recibe la mentoría ha sido llamada tradicionalmente como protegido, discípulo o aprendiz.

Por supuesto, hablamos de esto porque seguimos insistiendo en que hay que acompañar los proyectos emprendedores, y la mentoría es una manera eficaz de hacerlo.

Hay un término que está muy cercano al de mentoría: el de coaching, (un anglicismo que procede del verbo inglés to coach, “entrenar”) es un método que consiste en acompañar, instruir o entrenar a una persona o a un grupo de ellas, con el objetivo de conseguir cumplir metas o desarrollar habilidades específicas. Hoy, esta metodología está de moda, es muy cool, para decirlo con términos coloquiales, pero me parece que, cualitativamente, es más interesante el de mentoría, una relación de ayuda que existe entre un mentor que, gracias a su experiencia, es un experto que puede enriquecer al alumno (persona que recibe la ayuda) con sus consejos y orientaciones prácticas, inclusive tiene mayor extensión en el tiempo que el coaching.

“Lo primero que diría es que los mentores son importantes y necesarios, no sólo para el lanzamiento y desarrollo de una startup, sino para cualquier persona que quiera avanzar, llegar lejos y lograr algo grande en la vida. Hay algo que se repite sistemáticamente cuando uno analiza personas de éxito, y es que en algún punto del camino, de manera más o menos formal o informal, ha aparecido algún mentor en su vida. Un mentor es aquella persona con experiencia que ya ha recorrido aquel camino que a nosotros también nos gustaría vivir y con el que tener éxito: a la hora de invertir, crear empresas, liderar, negociar, hablar en público o vender. Es cierto que no existen dos personas iguales, ni dos momentos iguales, ni dos trayectorias iguales, pero sí hay principios que se repiten con independencia de las coordenadas de espacio y tiempo. Por lo tanto, son personas muy apetecibles para tenerlas cerca.” (Francisco Alcaide Hernández)

Por mi condición de docente, me siento mucho más cerca del mentor, así me gustaba trabajar con mis alumnos: acompañarlos, seguir sus actividades para ayudarlos a corregir errores, y aprovechar aciertos para mejorar sus aprendizajes. Inclusive, gracias a eso, tengo muchos amigos actuales entre esos esos ex alumnos.

Está demostrado científicamente que las personas nos sentimos más seguras y confiamos más en nosotros mismos —nos atrevemos más— cuando hay alguien que nos alienta a dar el salto.

Esto vale totalmente para los emprendedores. Un buen mentor es un factor acelerador para la consecución del éxito y son necesarios en cualquier faceta de nuestra vida en la que queramos mejorar: salud, dinero, relaciones, management, emprendimientos…

Así seguiré trabajando con los proyectos emprendedores que me toque apoyar.

Un consejo final para los que estén pensando en desarrollar un proyecto emprendedor: busque un mentor que los acompañe, si la elección es buena, tendrán más posibilidades de éxito.

CONVOCATORIA A ANR (APORTES NO REEMBOLSABLES)

Voy a tratar de proporcionarles información importante para emprendedores. Para esta Convocatoria falta muy poco tiempo, y son formularios complejos, pero quise iniciar igual las publicaciones.

Aportes No Reembolsables (ANR) es un instrumento del Fondo Fiduciario de Promoción de la Industria del Software (FONSOFT) destinado a cofinanciar proyectos de innovación tecnológica realizados por micro, pequeñas y medianas empresas a través de subvenciones que cubren un porcentaje del costo del proyecto.

ANR 4800 2017 C3

 

  • Organiza: ANPCyT
  • Objetivo: Financiar parcialmente proyectos que tengan como meta mejorar las estructuras productivas y la capacidad innovadora de las empresas de distintas ramas de actividad, mediante “proyectos de innovación y desarrollo tecnológico”, que conduzcan a generar innovaciones a nivel nacional de productos y/o procesos.
  • Destinatarios: Empresas
  • Financiamiento: Hasta $4.800.000
  • Cierre: 19 de abril 2018
  • Mas información: http://www.mincyt.gob.ar/convocatoria/anr-4800-2017-c3-13310