SEIS HABILIDADES PARA RESOLVER CONFLICTOS

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Los líderes deben aprender a diferenciar entre la persona y el problema, y reconocer que es más productivo persuadir que coaccionar. Es la manera de resolver conflictos.

¿Los conflictos le causan temor? Es normal. De manera instintiva, el cerebro nos dice que son peligrosos, de modo que nuestra tendencia natural es la de enfrentarnos o huir. No obstante, el miedo al conflicto puede convertir a líderes, directivos y empleados en “rehenes psicológicos”, que se paralizan y pierden la capacidad de actuar

Lo cierto es que un conflicto bien manejado lleva implícitos enormes beneficios, tanto para las empresas como para la gente que trabaja en ellas. De hecho, el manejo de conflictos suele ser uno de los mayores impulsores de cambios.

Por lo tanto, si se los aborda de la manera apropiada, pueden ayudar al personal a ser más innovador, a crear vínculos más fuertes, a trabajar en equipos eficaces y a mejorar su rendimiento. La clave para resolver conflictos reside en encarar abiertamente el problema, y negociar con el fin de obtener un resultado en el que todos salgan ganando.

Una de las manifestaciones más extremas y violentas de un conflicto es la que ocurre cuando un individuo o un grupo son tomados como rehén. Pero, de hecho, más del 95 por ciento de esos incidentes se solucionan de manera pacífica, con la consiguiente liberación de los rehenes y la rendición de los secuestradores. Todos somos capaces de aprender las tácticas que producen esa extraordinaria tasa de éxitos para desactivar conflictos, tanto en los negocios como en la vida personal.

Qué es el conflicto y cómo manejarlo

El conflicto se expresa como una diferencia entre dos o más personas o grupos, y se caracteriza por la tensión, el desacuerdo, el exaltamiento de las emociones o la polarización.

En las empresas hay cada vez más diversidad y creciente interdependencia, razón por la cual también aumentan las probabilidades de que surjan discrepancias. Como ejecutivo, usted es sólo una voz entre muchas. Es muy probable que sus responsabilidades excedan su autoridad. De manera inevitable deberá enfrentar algún conflicto. En la mayoría de los casos, encararlo abiertamente mejorará sus posibilidades de alcanzar los objetivos que se ha fijado.

Las personas generan conflictos como resultado del ciclo de las relaciones humanas. Y cuando los vínculos se quiebran, experimentan sensaciones de pérdida, decepción, frustración, e incluso un profundo sufrimiento. Si usted se identifica con esas sensaciones, tendrá una mejor visión del problema y de la manera de solucionarlo.

Las empresas pueden ser la causa de que su gente sufra o se sienta abrumada por emociones negativas: un ascenso denegado, un mal informe de rendimiento laboral, la cancelación de un proyecto con el que se habían comprometido. En esos casos, las personas experimentan profundas necesidades que acaso no sean satisfechas, y ello provoca más discordia

Al enfrentarnos a un conflicto, nuestra reacción natural es la de pelear, huir o paralizarnos. Pero podemos superar el miedo que sentimos si dominamos nuestras emociones. Los seres humanos vivimos en muchos “estados”. Un “estado” es una combinación de sentimientos, pensamientos, fisiología y comportamiento que, en gran medida, determinan nuestra manera de actuar. Es posible cambiar un “estado” de negativo a positivo —del miedo al coraje, por ejemplo—, y hacer lo contrario de lo que sugeriría el sentido común: ir hacia la persona con la que estamos en conflicto. ¿Cómo lograrlo? Una táctica clave consiste en aplicar la capacidad de “visualización”, uno de los mecanismos más poderosos del cerebro por cuanto da forma al modo en que vemos una situación en particular y determina cómo actuaremos o reaccionaremos.

Para mejorar el rendimiento, los atletas se visualizan ganando, sin perder de vista su meta en ningún momento. En realidad, la mayoría de los individuos de alto rendimiento apelan a ese mecanismo mental para concentrarse en los beneficios, más allá del miedo o el potencial peligro.

La visualización también es una herramienta fundamental para alcanzar un resultado positivo o negativo en el momento de manejar un conflicto. “El ojo de nuestra mente” está condicionado por experiencias y elecciones que definen la manera en que vemos el mundo y, en última instancia, el éxito o el fracaso al enfrentarnos a los conflictos.

En ese tipo de situaciones, muchos líderes se vuelven “rehenes” de sus miedos interiores, y no ven las oportunidades que les ayudarían a resolverlos.

Seis habilidades esenciales para manejar conflictos

  1. Cree y mantenga un vínculo, incluso con su “adversario”

La clave para desarticular un conflicto radica en establecer un vínculo —o restablecerlo si se ha deteriorado— con la otra parte. Para ello no es necesario que ese individuo nos agrade; lo único que hace falta es un objetivo en común. Trate a la persona como a un amigo, y base la relación en el respeto mutuo y la cooperación. Los líderes deben aprender a diferenciar entre la persona y el problema, y evitar las reacciones negativas a los ataques o las emociones intensas.

  1. Entable un diálogo y negocie

Es importante no apartar la conversación del tema en cuestión, mantenerse concentrado en un resultado positivo y ser consciente de la meta común. No se muestre hostil ni agresivo. La etapa siguiente es la negociación, en la que además de dialogar se “regatea”. El diálogo y la negociación producen transacciones genuinas y productivas para ambas partes.

  1. “Ponga el pescado sobre la mesa”

Esta expresión significa plantear una cuestión difícil sin hostilidad. La frase proviene de Sicilia, donde los pescadores, que mantienen vínculos muy fuertes, exponen su sangriento botín del día sobre una gran mesa, para limpiarlo en conjunto.

Si usted deja pescado “bajo la mesa”, empieza a pudrirse y a oler mal. En cambio, una vez que plantea el problema, puede empezar a aclarar el enredo. Sea directo pero respetuoso, y hable en el momento oportuno.

  1. Comprenda la causa del conflicto

Entre las raíces de una discrepancia se encuentran las diferencias en materia de objetivos, intereses o valores. También podrían influir percepciones opuestas de un problema. “Se trata del control de calidad” y “Lo que falla es la producción”, y hasta estilos de comunicación distintos. El poder, la rivalidad, la inseguridad, la resistencia al cambio y la confusión de roles son otros motivos de desacuerdo.

Es crucial determinar si un conflicto guarda relación con intereses o necesidades. Los intereses son más transitorios y superficiales, como la posesión de tierras, el dinero o un empleo; las necesidades son más básicas y difíciles de negociar: identidad, seguridad y respeto, por nombrar algunas. Muchos conflictos parecen obedecer a intereses, cuando en realidad son producto de necesidades.

  1. Aplique la ley de la reciprocidad

La reciprocidad es la base de la cooperación y la colaboración. En general, lo que uno da es lo que recibe. Recientemente, varios investigadores han descubierto “neuronas espejo” en el cerebro, lo cual indica que nuestro sistema límbico (cerebro emocional), donde se encuentra la empatía, recrea en nosotros la experiencia de las intenciones y las emociones del otro. El intercambio y la adaptación interna permiten que dos individuos sean capaces de identificarse con los estados interiores del otro. En consecuencia, ambos podrán hacer las concesiones necesarias en el momento debido.

  1. Construya una relación positiva

Una vez establecido un vínculo, nutra la relación y siga tras el logro de sus objetivos. Trate de equilibrar la razón y la emoción, porque emociones como el miedo, el enojo, la frustración pueden desbaratar acciones bien planeadas.

Entienda el punto de vista de la otra persona, lo comparta o no. Cuanto más efectiva sea la manera en que comunique sus diferencias y los puntos de concordancia, mejor comprenderá las preocupaciones del otro, y así mejorará sus probabilidades de alcanzar un acuerdo aceptable para ambas partes. Los vínculos más fuertes se basan en lo que el psicólogo Carl Rogers denominó “consideración positiva incondicional”.

Sentirse aceptados, dignos y valorados son necesidades psicológicas básicas. Y, como demuestran los procesos de negociación para liberar rehenes, es más productivo persuadir que coaccionar.

 

Por George Kohlrieser

Fuente: https://emprendedoresnews.com/liderazgo/seis-habilidades-para-resolver-conflictos.html

 

LA CIENCIA CONFIRMA QUE ES MEJOR GASTAR DINERO EN EXPERIENCIAS QUE EN COSAS

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Existe una creencia muy lógica que la mayoría de la gente hace cuando gasta su dinero: un objeto físico durará más tiempo por lo que nos hará más felices durante un periodo más largo que una experiencia de una sola vez.

Sin embargo, de acuerdo con investigaciones recientes, resulta que esa suposición es completamente errónea.

«Uno de los enemigos de la felicidad es la adaptación», dice el Dr. Thomas Gilovich, profesor de psicología en la Universidad de Cornell que ha estudiado la cuestión del dinero y la felicidad durante más de dos décadas. «Compramos cosas para hacernos felices, y tenemos éxito. Pero sólo por un tiempo. Las cosas nuevas son emocionantes para nosotros al principio, pero luego nos adaptamos a ellas.»

Así que, en lugar de comprar el último iPhone o un nuevo BMW, Gilovich sugiere que obtendrás más felicidad si gastas dinero en experiencias como ir a exposiciones de arte, hacer actividades al aire libre, aprender una nueva habilidad o ir de viaje.

Los hallazgos de Gilovich son la síntesis de los estudios psicológicos realizados por él y otros en la paradoja de Easterlin, que afirma que el dinero compra la felicidad, pero sólo hasta cierto punto. Cómo la adaptación afecta la felicidad, por ejemplo, se midió en un estudio que pidió a la gente informar sobre su felicidad con material importante y compras experienciales. Inicialmente, su felicidad con esas compras se ubicó igual. Pero con el tiempo, la satisfacción de la gente con las cosas que compraron bajó, mientras que su satisfacción con las experiencias en las que gastaron dinero en subió.

«Nuestras experiencias son una parte más grande de nosotros mismos que nuestros bienes materiales», dice Gilovich.

«Te pueden gustar realmente tus cosas materiales. Usted puede incluso pensar que parte de su identidad está conectado a esas cosas, pero no obstante se mantendrán separado de ustedes. Por el contrario, sus experiencias son en realidad parte de ustedes. Nosotros somos la suma total de nuestras experiencias «. ”sus experiencias son en realidad parte de ustedes. Nosotros somos la suma total de nuestras experiencias” Compartir frase TW

Un estudio realizado por Gilovich incluso mostró que, si la gente tiene una experiencia que dicen que las impactó negativamente en su felicidad, una vez que tienen la oportunidad de hablar de ello, su evaluación de la experiencia aumenta. Gilovich atribuye esto al hecho de que algo que podría haber sido estresante en el pasado puede convertirse en una divertida historia que contar en una fiesta o mirarse como una experiencia que ayuda a la formación del carácter.

Por otra parte, las experiencias compartidas nos conectan más a otras personas que el consumo compartido. Es mucho más probable que te sientas conectado con alguien que tomó unas vacaciones contigo que a alguien que también se compró una pantalla.

La investigación de Gilovich tiene implicaciones para las personas que desean maximizar el retorno de la felicidad en sus inversiones financieras, para los empresarios que quieren tener una fuerza de trabajo más feliz, y los políticos que quieren tener una ciudadanía feliz.

«El cambiar las inversiones que hacen las sociedades y las políticas que aplican, puede conducir a grandes poblaciones a los tipos de actividades vivenciales que promueven una mayor felicidad», escriben Gilovich y su coautor, Amit Kumar, en su reciente artículo en la revista académica Experimental Social Psychology.

Si la sociedad realiza su investigación en serio, debe significar no sólo un cambio en cómo las personas gastan su ingreso discrecional, sino también poner énfasis en los empleadores que dan vacaciones pagadas y los gobiernos que se ocupan en espacios recreativos.

Por Sandra Apolinar

 

Fuente: https://escuelapararicos.net/la-ciencia-confirma-que-es-mejor-gastar-dinero-en-experiencias-que-en-cosas/

TRES FUERZAS INVISIBLES QUE INFLUYEN EN LA TOMA DE DECISIONES

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Marlene Chism, en SmartBrief on Leadership del pasado 5 de octubre, plantea que el buen liderazgo está relacionado con la adecuada toma de decisiones, pero que existen una serie de fuerzas que intervienen en dicho proceso.

La autora destaca las siguientes:

1.- IDENTIDAD

La identidad de un líder está intrincadamente ligada a las decisiones que toma. Cuando un profesional, por ejemplo, es ascendido a un puesto de liderazgo, pero sigue identificado con su puesto anterior tendrá dificultades para tomar decisiones, corregir situaciones o iniciar conversaciones complicadas.

Un caso frecuente se presenta cuando los líderes se identifican más con ser considerados agradables y simpáticos que con liderar. Como resultado: patrones tales como apaciguar o evitar se desarrollan como forma de gestionar los conflictos.

Debemos, tener conciencia de nosotros mismos y describirnos comenzando cada frase con la afirmación: “Yo soy”. Por ejemplo: “yo soy impaciente”, “yo soy perfeccionista” o “yo soy fiable” pueden ser tres formas de identificarnos. Luego tenemos que observar cómo estas definiciones influyen ayudando o inhibiendo nuestra capacidad de liderazgo. Si, por ejemplo, nos consideramos perfeccionistas impacientes seguramente microgestionaremos, creeremos que nadie puede hacer las cosas tan bien como nosotros y no seremos accesibles. Hay que tener en cuenta que nuestra autoidentidad se va a manifestar en nuestros comportamientos como líderes y en sus resultados.

Para corregir influencias negativas podemos comenzar por seleccionar un área de nuestra identidad que queremos modificar. Por ejemplo, si ser impaciente está teniendo un efecto negativo podemos cambiar nuestro lenguaje y en lugar de decir “soy impaciente” decir: “estoy empezando a delegar y a estar más presente” o “procuro atender las urgencias mientras presto atención a lo que es importante y relevante”.

2.- INTENCIÓN

Gary Zukav mantiene que “si no conocemos nuestro propósito antes de una interacción lo conoceremos después”. Las intenciones no se refieren sólo al resultado final sino también al camino para alcanzarlo. Por ejemplo, si necesitamos mantener una conversación complicada debemos primero examinar cuál es nuestra intención real. Las dos preguntas principales que nos tendremos que hacer son:

a). ¿Qué queremos lograr a través de la conversación?

b). ¿Cómo queremos que la otra persona se sienta después?

Debemos reflexionar, en este caso, si realmente queremos mejorar el desempeño del profesional y ayudarle o si estamos utilizando la conversación para demostrar nuestro poder o para documentar la necesidad de legalmente despedirle, por ejemplo. Antes de mantener, por tanto, una conversación difícil debemos redactar cuáles son los resultados que esperamos y cuándo y por qué queremos involucrar a esa persona, no actuando hasta que nuestros motivos no sean puros. Una vez que lo hayamos conseguido debemos articular nuestra intención al inicio de la conversación, diciendo, por ejemplo: “Mi propósito en esta conversación es conseguir ayudarte para mejorar tu trabajo y entender las barreras que puedes encontrar en él desempeño del mismo.

3.- EMOCIÓN

La toma de decisiones se realiza desde nuestra mente lógica, la corteza prefrontal, pero las emociones pueden interferir. La mente humana cuenta con recursos limitados disponibles para el autocontrol. La clave se encuentra en conocer cómo podemos interpretar nuestras emociones en lugar de dejar que éstas guíen nuestra toma de decisiones.

Por ejemplo, la indignación, enfado o ira no es decirnos a nosotros que estamos en lo cierto y que la otra persona está equivocada. Normalmente es una respuesta a unas expectativas que no se han cumplido o a un límite que se ha cruzado.

Chism recomienda, en relación con las emociones, que revisemos una conversación reciente que haya fracasado y recordemos las emociones que sentíamos antes de la misma, considerando los temas y patrones. Es posible que encontremos emociones sin procesar o que tendemos a evitar las conversaciones y debemos abordarlas antes.

Otra sugerencia es que la siguiente vez que sintamos una emoción fuerte, respiremos y hagamos una pausa o hablemos con un coach o compañero si necesitamos a alguien con quién pensar para poder ver las cosas con más claridad.

 

Fuente http://clavesliderazgoresponsable.blogspot.com/2020/10/como-fuerzas-invisibles-influyen-en-la.html

¿QUÉ RELACIÓN EXISTIRÁ ENTRE LOS MILLENNIALS Y LAS EMPRESAS FAMILIARES?

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No es extraño hablar sobre los millennials aunque la sociedad haya intentado descifrarlos y parece que es un reto complicado. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo ya es un hecho que debemos incluirlos en la empresa familiar.

En España la situación laboral para los jóvenes se vuelve cada vez más cuesta arriba. La Fundación Europea de Estudios Progresistas ha revelado en un análisis que las personas nacidas entre 1980 y el 2000 vivirán peor que sus padres.

Entre las causas mencionadas acerca de esta situación futura, el acceso al mercado laboral es una de las grandes dificultades. Ante este panorama, se hace necesario saber cuál es la relación que se debe generar entre estas personas y las empresas familiares. Entendiendo que esta es una vía para evitar que las proyecciones se cumplan.

¿CÓMO ENTENDER A LOS MILLENNIALS?

Como lo dijimos anteriormente, los millennials nacieron entre 1980 y el 2000. Es decir, que si tu hijo tiene menos de 30 años, pertenece a este sector de la población. También, se le conoce como generación “Y”.

Sus abuelos fueron las personas que tras las guerras y épocas de escasez supieron superar las circunstancias económicas para dar paso a la generación de empresas. Y, los padres son quienes comenzaron a experimentar la explosión del consumismo. Es decir, la abundancia generada la invirtieron en sus hijos.

De esta manera, nace una generación de jóvenes acostumbrados a suplir sus necesidades con el resultado del trabajo de sus padres. A ellos se les educó bajo otras premisas que no se relacionan, precisamente, con el compromiso laboral.

No obstante, las empresas familiares están necesitando de los nativos digitales para mantenerse a flote. ¿Los motivos? Pues, quizás ya es hora de que quienes han trabajado por tanto años, descansen. A esto sumamos la avalancha de innovaciones con las que la competencia presiona a las compañías tradicionales.

SITUACIÓN ACTUAL DE LOS MILLENNIALS Y LAS EMPRESAS FAMILIARES

En España, específicamente en ciudades como Oviedo, la nueva generación decide sumarse a las compañías familiares. Es una necesidad que surge por los intereses de todos los involucrados en el sistema.

¿Por qué? La familia necesita renovar su personal con jóvenes que sean capaces de entender a los clientes potenciales, en la mayoría de los casos, de su misma generación. Además, es importante que demuestren habilidades tecnologías para actualizar los procesos productivos dentro de la organización.

Mientras tanto, los millennials requieren de un empleo que les permita, no solo obtener ingresos por su esfuerzo, sino aportar a la construcción de un mundo mejor.

En esta relación la cultura de la empresa se ve sometida a un complejo proceso de adaptación. Las nuevas ideas de la generación “Y” que se incorporan, distan por el cambio generacional, de los preceptos concebidos por sus padres, tíos y abuelos.

Relaciones entre generaciones

Mantener una empresa donde convergen las miradas de dos generaciones diferentes, se hace complicado para cualquiera que no esté dispuesto a ceder, llegar a acuerdos o negociar.

Los millennials son personas acostumbradas a obtener beneficios de forma instantánea para satisfacer sus placeres. Por esto, si un empleo no resuelve estas necesidades, lo abandonan. En este contexto, en una compañía tradicional no son capaces de asimilar la dinámica, ya que los resultados dependen de un largo proceso.

En contraposición, las generaciones anteriores fueron criadas bajos dogmas y valores mucho más sólidos, con el compromiso y la responsabilidad como bandera. Para ellos la empresa familiar es el trabajo de años, por lo cual vale la pena todo el esfuerzo, aunque las ganancias lleguen después de mucho tiempo.

FUNCIONES DE LOS MILLENNIALS EN LA EMPRESA FAMILIAR

En nuestro país las organizaciones tradicionales se están quedando sin la visión actualizada que aportan los jóvenes. Por ello, tienen el reto de ofrecer valor atractivo a los millennias, de manera que estos decidan invertir en ellas, especialmente en Oviedo.

¿Cuál es la idea? Aprovechar los conocimientos de la juventud en el manejo de las nuevas tecnologías. Su condición natural los hace expertos en áreas como:

  • Digitalización de contenido. Para ellos el Internet es vital en el mejoramiento de los procesos empresariales. Saben que esta es la mejor manera de adaptar el negocio a los nuevos tiempos.
  • Manejo de big data.
  • Pasar la empresa familiar a un comercio electrónico.
  • Manejo de redes sociales, herramientas con las que se genera el intercambio de pensamientos.

DESAFÍOS DE LOS MILLENNIALS EN LA EMPRESA FAMILIAR

Son muchos los retos que deben resolverse para que la incorporación de los millennials a las empresas familiares sea un éxito. Lo principal es entender que, a pesar de sus defectos, son ellos quienes continuarán administrando la abundancia que dejaron las generaciones anteriores para luego seguir multiplicándola.

Así, te aseguramos que contar con una asesoría fiscal en Oviedo te ayudará a iniciar correctamente este cambio generacional. Sin embargo, presta atención a los desafíos más comunes, pues deseamos que tengas claro el panorama para que sepas cómo afrontarlo.

Nuevas tareas

Será necesario crear nuevas líneas de trabajo que permitan la movilidad de dicha generación. ¿Por qué? Ellos se adaptan a la cultura de los e-conmmerce y a las franquicias.

Es decir, dentro de la empresa familiar se deben generar cambios estructurales para llamar la atención de sus jóvenes.

Responsabilidad social

Nos referimos a personas muy comprometidas con el trabajo social, con todo lo que son capaces de aportar al mundo. Por eso, cuando lleguen a la empresa se plantearán qué pueden hacer con las ganancias y los activos para ayudar al otro.

Cuando comenten este panorama, debes ser capaz de desafiarlos. De esta manera, serán ellos quienes lideren el proceso que implica darle un nuevo valor agregado al éxito de la compañía.

Inversión académica

Estos jóvenes están criados bajo una mirada emprendedora ofrecida por la evolución de la sociedad. Y para que puedan continuar en esta misma línea, es necesario que sean invitados a realizar estudios sobre su área de interés.

Por lo general amplían sus conocimientos por cuenta propia, debido a que son autodidactas. De esta manera, no obstaculizarán sus intereses individuales, más relacionados con las relaciones personales, en comparación con las laborales.

No son empleados

No nacieron para ser empleados. Cuando los invites a formar parte de la empresa, te darás cuenta de que no les gusta pasar su vida detrás de un escritorio, ni cumplir órdenes de otros.

Esta generación debe estar invitada a participar en la dirección de la empresa. Un espacio donde tendrán la posibilidad de ejecutar sus ideas innovadoras.

UNA MIRADA ACTUAL HACIA LA RESPONSABILIDAD EMPRESARIAL

Hemos mencionado el interés que tienen los millennials en colaborar y aportar en la construcción de un mundo mejor. La idea de ayudar al otro ha nacido con esta generación. Su sensibilidad se despierta con la constante mirada que tienen en su interacción con el prójimo.

Ellos son capaces, durante sus aventuras, de detectar las posibles causas de que este mundo se esté extinguiendo. Por eso, es importante que la empresa familiar tome un rumbo hacia la responsabilidad social corporativa.

Vale la pena destacar que tienen habilidades para crear estrategias que relacionen el negocio con el medio donde se desenvuelven. En este sentido, es importante que consideres las bases de la transformación desde adentro.

Estos jóvenes saben que la responsabilidad social se inicia con la mejora de las condiciones laborales. Su lógica señala que de nada sirven los miles de euros que ingresan a la empresa mensualmente y son destinados a causas sociales, cuando el salario de los empleados es efímero.

5 CLAVES PARA MANEJAR UNA EMPRESA FAMILIAR CON MILLENNIALS

No cabe duda de que el impacto en las compañías tradicionales ha provocado un profundo cambio en las empresas y negocios rígidos que siempre han funcionado como máquinas de hacer dinero. La creatividad, el compromiso con el otro y las relaciones fluidas se han apoderado de las instituciones.

Frente a esto, cualquier consultoría es buena y si se trata de una asesoría fiscal en Oviedo es aún mejor, porque el cambio en el área de administración, economía y finanzas no será de gran impacto. Todo se resume a un mismo fin: multiplicar las ganancias de la empresa.

Aquí te traemos algunas claves que debes considerar a la hora de comenzar con el cambio de paradigmas:

  1. Potencia las capacidades

Identifica las características de los millennials que incorporas a la empresa familiar. Solo puedes aprovechar sus talentos si conoces cuáles son sus cualidades. Recuerda que son ágiles con la tecnología y tienen alta capacidad multitarea.

  1. Mejora las relaciones laborales

Digamos que ya tienes el equipo conformado. Ahora es momento de optimizar las relaciones entre los miembros de la organización. La idea es que todos sean participativos, dejando a un lado el trato individualizado. Ya que esto no va de acuerdo con las creencias actuales de los millennials.

  1. Oportunidad de crecimiento

Plantea un espacio de trabajo colaborativo, donde la socialización sea la energía que fluya entre todos. Debes asegurarte de que ellos se sientan en un lugar donde la oportunidad de crecer intelectualmente sea intrínseca.

  1. Motivación día a día

Facilita la oportunidad de que roten de áreas, así sentirán adrenalina y nervios por los nuevos retos. Los millennials necesitan motivaciones diarias y tener oportunidades para demostrar lo que saben es un desafío.

  1. Comparte tu feedback

Esta es una gran estrategia para motivarlos. Además, será un método eficaz para evaluar su grado de interés y compromiso con el negocio familiar.

FUTURO DE LA EMPRESA FAMILIAR CON LÍDERES MILLENNIALS

El futuro es impredecible pero siempre podemos tener en nuestras manos, herramientas para procurar que esté a nuestro favor. Si en tu familia hay millennials, entonces ellos heredarán la empresa familiar.

Este cambio no implica que el modelo del negocio deba evolucionar. La idea es que se fusionen las visiones de ambas generaciones. Es un momento de reflexión y análisis.

Encontrar el punto medio entre la experiencia que han adquirido durante años de trabajo y la mirada emprendedora de los jóvenes es una cuestión, que aunque parece difícil, se puede lograr con la colaboración conjunta.

por juanma@nestrategia.com

CUALIDADES DE UN INNOVADOR

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La palabra “innovar” puede encontrarse en manuscritos tan antiguos que se remontan a 1440. Proviene de la palabra francesa “innovacyon”, cuyo significado es “renovación” o “Nueva manera de hacer las cosas.” Exactamente, ¿qué innovaciones tuvieron lugar en 1440? (¿ruedas más redondas de una carreta?) Cualquiera sea la conjetura sobre lo que se inventó, no importa, pero independientemente de esto es probable que aquellas invenciones hayan mejorado la calidad de vida para muchas personas.

Actualmente, esta “cosa de la innovación” es algo de moda que ha caído casi en un cliché por el mal uso. De hecho, parece que todas las compañías han identificado a la innovación como una capacidad estratégica digna de desarrollarse. ¿Quién en su mente derecha (¿o es el cerebro derecho?) puede negar el valor de mejorar cosas? ¿No es esto lo que los seres humanos — esos inventores magníficos del microchip y de la viruta del chocolate — se supone que hacen?

Cierto. Pero ¿Quién Tiene Tiempo para ello?

Y así comienza la búsqueda por la Píldora mágica….

Desafortunadamente, la innovación, a diferencia de la auditoria o reingeniería, no está dada por, o basada en simples fórmulas. Está basada en PERSONAS – individuos agitados, inspirados, fascinados con una necesidad casi celular por el cambio. Y si bien esto puede apoyarse en sistemas, nunca puede ser reducido o simplificado a un sistema. La “innovación,” como Tom Peters la definió tan convenientemente, “es un negocio complejo.”

Si usted desea chispear innovación, olvídese por un minuto de fórmulas pulidas y sobrias y preste atención a qué está sucediendo en el interior. Porque allí es donde todo comienza. Con el innovador — el individuo inspirado que ve una manera mejor y va por ella.

¿Y cuál es la clave para el innovador? ¿Cuál es la mezcla especial de cualidades internas que permite que él o ella tengan éxito allí donde muchos otros abandonaron hace tiempo?

¿Herramientas? ¿Técnicas? ¿Modelos de Cinco-pasos? Seguro, son útiles. Pero, sin un usuario que cuente con la materia y predisposición necesaria, son simplemente una decoración — no muy diferente de tener un nuevo set de cables puente-, pero ningún coche con el cual utilizarlos.

Por lo tanto … si usted es uno de aquellos pocos auto elegidos que está dispuesto a dejar de quejarse y dejar de culpar a la organización y está decidido a tomar responsabilidad personal en la innovación, aquí tiene una lista de cualidades que describen a los innovadores en las que usted podrá reflejarse o inspirarse:

  • Desafía el statu quo – Insatisfecho con la realidad actual, cuestiona la autoridad y la rutina y confronta los SUPUESTOS.
  • Curioso – explora activamente el medio ambiente, investiga nuevas posibilidades, y honra los sentimientos de temor y de la maravilla.
  • Auto-Motivado — responde a profundas necesidades internas, inicia nuevos proyectos en forma proactiva, y se auto recompensa internamente por los esfuerzos.
  • Visionario – altamente imaginativo, mantiene siempre una orientación al futuro, piensa a través de imágenes mentales.
  • Abraza lo fantástico — conjura y configura panoramas y escenarios impensados, ve posibilidades dentro de lo aparentemente imposible, honra los sueños y el soñar despierto.
  • Toma riesgos – va más allá de la “zona de confort”, experimental y no conformista, corajudamente dispuesto a “fracasar”.
  • Peripatético – modifica el ambiente de trabajo de acuerdo con sus necesidades, da vueltas, camina o viaja para inspirar el pensamiento fresco; es dado hacia el movimiento y la interacción.
  • Entretiene / juguetón — aprecia incongruencias y sorpresas, en ocasiones puede incluso parecer sonso y hasta aniñado, ríe fácilmente y a menudo.
  • Se auto acepta — retiene el criticismo compulsivo de sus propias ideas, entiende que “La perfección es enemiga de lo bueno,” desprendido de la idea de “verse bien o quedar bien” en los ojos de otras personas.
  • Flexible/ adaptativo – abierto al cambio, capaz de ajustar “el plan de juego” cuando sea necesario, mantiene en perspectiva múltiples ideas y soluciones.
  • Hace Nuevas conexiones– encuentra relación entre elementos aparentemente desconectados, sintetiza combinaciones extrañas, destila o descompone ideas inusuales en sus principios fundamentales.
  • Reflexivo — incuba sobre problemas y desafíos; busca generar estados de inmersión; pondera, divaga y contempla.
  • Reconoce (y re-conoce) patrones — perceptivo y discriminador, nota fácilmente principios y tendencias organizativas, ve (y desafía) la “Big Picture”. (“Cuadro grande” imagen completa de lo que está pasando – visión de helicóptero)
  • Tolera ambigüedades – se siente confortable con el caos, capaz de resolver paradojas, no se conforma con la primera “idea correcta”.
  • Comprometido con el aprendizaje – continuamente busca conocimiento, sintetiza nuevos inputs rápidamente, balancea claramente la recolección de información y la acción.
  • Balancea intuición y análisis — alterna entre pensamiento convergente y divergente; analiza sus corazonadas; confía en sus instintos, y ¡usa su cabeza!.
  • Situacionalmente Colaborativo — balancea un fuerte individualismo con su sabiduría política, abierto al coaching y al apoyo, reúne u obtiene soporte organizacional cuando lo necesita.
  • Formalmente articulado – comunica las ideas efectivamente, traduce conceptos abstractos a un lenguaje lleno de significado, crea prototipos con facilidad.
  • Resistente – Se sobrepone ágilmente a decepciones, aprende rápidamente del feedback, dispuesto a “intentar e intentar nuevamente.”
  • Perseverante – persistente y trabajador, gerencia nuevas ideas con tenacidad, comprometido a seguir adelante y con los resultados.

Algunos de estos rasgos pueden ser fáciles para usted mientras que otros son más difíciles. Eso es normal… incluso si usted “no nació” con algunos de estos rasgos, usted puede desarrollarlos. Quizás aún más importante, usted puede ayudar a crear un ambiente donde estos rasgos pueden prosperar.

Por Mitchell Ditkoff