SIETE HERRAMIENTAS TIC PARA EL CRECIMIENTO DE LOS NEGOCIOS POST PANDEMIA

por Francisco Carrasco

https://www.grandespymes.com.ar/2020/10/14/__trashed/

En este sentido, HubSpot, la plataforma que ayuda a las empresas a crecer mejor, recomienda siete herramientas tecnológicas que pueden impulsar el crecimiento empresarial de cara a esta nueva normalidad.

Ante la evidente llegada de una serie de cambios en la vida diaria de las empresas, será fundamental que no solo empiecen a centrar esfuerzos en tratar de entender a un nuevo tipo de cliente, sino a adaptar recursos digitales a su favor que les permitan evolucionar en cada aspecto: desde la optimización y automatización de distintos procesos de venta, marketing o prospección, hasta la satisfacción del cliente mediante nuevas experiencias de compra; ya sea dentro o fuera del espacio digital.

En este sentido, HubSpot, la plataforma que ayuda a las empresas a crecer mejor, recomienda siete herramientas tecnológicas que pueden impulsar el crecimiento empresarial de cara a esta nueva normalidad:

Optimización de SEO

La optimización en motores de búsqueda será fundamental para la supervivencia de todo negocio. Con esto en mente, softwares como Ahrefs brindan información de más de 150 millones de palabras clave y ofrecen un análisis detallado de tus competidores, a la vez que identifica las debilidades de tu contenido para mejorar su posicionamiento a través de su función content gap.

Gestión de contenidos – CMS

La mejor forma de capitalizar nuevos clientes es a través de un buen sitio web. Por ello, herramientas como CMS Hub permiten integrar fácilmente otras herramientas de marketing, al tiempo que hace más fácil la colaboración entre diversas áreas de la empresa.

Tendencias en la red con Google

Mantenernos al tanto de lo que sucede en el entorno digital puede ayudar a planificar mejores estrategias de forma anticipada. Google Trends permite monitorear las tendencias en la red para darle mayor impacto con tu contenido. Tiene la ventaja de ser una herramienta gratuita.

Encuestas digitales

Conocer las nuevas necesidades de los consumidores también te dará una gran ventaja para mejorar tus servicios. Alternativas como E-encuesta o Survey Anyplace ayudan a crear cuestionarios simples, bien diseñados y compatibles con la interfaz de dispositivos móviles o bien, desde tu plataforma web.

Reuniones virtuales

La comunicación será clave para el desarrollo de aquellos negocios que empiecen a implementar más medidas de trabajo remoto, incluso con sus propios clientes. Por lo mismo, herramientas como Meetings de HubSpot simplifican la programación de reuniones al permitir que tus prospectos agenden reuniones en tu calendario de forma directa.

Gestión remota de flujos de trabajo

La productividad se ha convertido en una de las cualidades fundamentales en toda empresa. Por esta razón, cada vez se necesitan más herramientas que ayuden a coordinar equipos a distancia. Asana es un sistema de gestión para el flujo de trabajo colaborativo que tiene un énfasis en lo visual y está diseñado para racionalizar, conducir información de forma eficiente.

Email y móvil marketing

Gestionar la comunicación digital resultará determinante durante los próximos años. Debido a esto, tanto HubSpot como Everlytic permiten automatizar campañas no solo de email marketing, sino también vía SMS. Ambas son buenas opciones para generar interacciones más fuertes con la audiencia.

Aunque cada vez existen más y mejores herramientas tecnológicas en el mercado para apalancar un negocio hacia el éxito en esta nueva etapa de la humanidad, es importante determinar primero en qué aspecto del negocio enfocarse para adecuarlas correctamente, esto con el fin de superar tanto las metas fijadas a inicio de año, como los nuevos retos que aún están por llegar.

CINCO APRENDIZAJES DEL BOOM DEL ECOMMERCE EN CUARENTENA

https://www.grandespymes.com.ar/2020/09/27/5-aprendizajes-del-boom-del-ecommerce-en-cuarentena/

En medio de la explosión del e-commerce -que creció en meses lo que estaba proyectado que pase en años- las estrategias de algunas empresas y marcas parecen arrebatadas. Con un exceso de mailing, mensajes de WhatsApp y campañas confusas, el público pierde el interés o se sobresatura y, de esta manera, no solo se frustra la intención de compra, sino que hasta se puede perder a un cliente fiel. Algo que se vio con mucha más claridad durante el Hot Sale 2020, donde el turismo no logró resucitar a pesar de ofrecer pasajes y paquetes a precios muy bajos y la tecnología se volvió la vedette del evento.

Reprogramado para los días 27, 28 y 29 de julio, la fecha más importante del comercio electrónico tuvo que enfrentarse a este nuevo paradigma: las consecuencias del Covid-19. La gente no solo aprendió a comprar online, sino que conoce de precios y está mucho más atenta a las ofertas, por lo que no es tan fácil engañar a los consumidores con descuentos inexistentes. En un relevamiento hecho por Havas sobre el Hot Sale, la mayoría de los consultados (72%) asegura que mientras que existen descuentos reales, muchos no lo son y que las ofertas les generan desconfianza (91%). Además, entre lo que más valoran de estas fechas se encuentran las diferentes formas de pago y que se trate de una rebaja comprobable (31%), los tiempos de entrega y la buena comunicación (61%).

Este Hot Sale fue distinto: turismo no fue la categoría preferida, por obvias razones, sino que se impuso tecnología (celulares, electrodomésticos y aires acondicionados, y electrónica, audio y video) y cerca estuvieron cosmética, herramientas, productos de consumo masivo, juegos y juguetes, ropa y accesorios. A pesar de la crisis económica, los números muestran que hubo un 69% más de transacciones que en 2019.

En el sondeo hecho por Havas, los consultados aseguran que las marcas no tuvieron en cuenta la pandemia a la hora de ofrecer precios accesibles ni supieron acercarse a los consumidores; también, el 98% afirmó que no recuerdan ninguna marca que haya hecho una buena campaña de comunicación sobre el Hot Sale; y en su lugar hubo el 65% contestó que hubo mal timming, falta de comunicación y una saturación de anuncios. Con respecto al turismo y los vuelos, más allá de las tentadoras ofertas, el 46% mencionó que le daba «miedo» viajar y un 31% que «viajar es en lo último que piensa», en medio de un contexto incierto para el sector.

Cinco cosas que no deben hacer las marcas

– Arrancar con la campaña de forma arrebatada. Días antes de que llegue la gran fecha, los mails y las campañas en diferentes medios digitales aparecieron de forma recurrente, sin embargo, lo hicieron con poco margen de anticipación. Ir paulatinamente instalando la fecha para que quede fijada de forma inconsciente en la mente de los compradores es más efectivo que salir con toda la artillería sin tiempo de descuento.

– Sobresaturar con mailings o mensajes directos. Más allá de la falta de preaviso, por los cambios que se fueron haciendo en la fecha -fue reprogramada dos veces- por la cuarentena, lo cierto es que muchos quisieron hacer llegar sus ofertas para tentar a los clientes y lo hicieron con un atracón de mails y mensajes directos. Una de las quejas que más se hizo oír sobre esta estrategia tiene que ver con la saturación del público que terminó moviendo los mails a la bandeja de spam. A veces menos, es más. Mensajes direccionados y concretos son más efectivos.

– Inflar los precios. La gente con más tiempo para chequear hace comparaciones y rápidamente comparte capturas en las redes sociales. Si un producto tiene el mismo precio antes y durante el Hot Sale y está promocionado como parte del descuento, rápidamente la marca pierde credibilidad. No solo se ve frustrada la venta, sino que, en tiempos de redes sociales, el fraude se viraliza y crea una mala impresión en la opinión pública. Casos así se sucedieron durante esta edición del Hot Sale y de hecho llegaron a La Subsecretaria de Acciones para la Defensa de las y los Consumidores (SSADC).

– Subestimar a los compradores. Más allá de los compradores habituados al mundo online, a cuatro meses de estar adentro y con cuarentenas que se abren y se cierran, se amplió el abanico y aparecieron nuevos jugadores. Los compradores eventuales dejaron de serlo y muchos ya fueron tomándole el gustito a esta modalidad. Es por eso por lo que no hay que subestimar a ninguno: ni al experto ni al nuevo comprador (según CACE, crecieron sensiblemente los rangos etarios 18-25 y los mayores de 55). Hay páginas para comparar precios, avisos, hay muchas promociones. Ofrecer cuotas y tener precios competitivos es uno de los must para lograr imponer la marca en estas fechas en que el e-commerce se volvió la única forma de sobrevivir ante el mundo retail fuera de escenario.

– No olvidar la importancia del contexto. La nueva normalidad parece día a día más cerca. Los miedos despertados por la pandemia del coronavirus impulsaron una vida puertas adentro que era difìcil de imaginar en otro contexto. Es por eso que encontrar la forma de brindar soluciones, sea teniendo los sitios webs preparados para una sobredemanda como tener una logística adecuada, son claves para las marcas. También encontrar la forma de que los productos estén relacionados con el contexto. Tecnología, juguetes e indumentaria han crecido en este último Hot Sale. Prestar atención a qué tipo de compras se están haciendo y buscar la manera de promocionarse como una marca comprometida con la lucha del Covid-19 hoy tienen que estar dentro de las metas y planificación.

El Hot Sale no sólo no se vio afectado negativamente por la pandemia, sino que siguió demostrando que el e-commerce vive su gran momento. Solo es cuestión de aprender de los errores y prepararse para la próxima edición.

 

Fuente https://www.america-retail.com/opinion/opinion-5-aprendizajes-del-boom-del-ecommerce-en-cuarentena/?utm_medium=email

¿CÓMO ORGANIZAR MIS TAREAS? LOS OCHO PASOS NECESARIOS

https://www.grandespymes.com.ar/2020/09/06/como-organizar-mis-tareas-los-8-pasos-necesarios-3/

Desde que comencé mi andadura como emprendedor me di cuenta de la importancia crítica de organizar mis tareas y de la productividad personal en general. Por eso, he aprendido cada sistema (empecé con el famoso GTD y seguí por todos los demás) y he usado cada aplicación.

Y han sido demasiadas opciones de ambas cosas, que probaba y acababa dejando, muchas veces, retrasando el trabajo importante.

Hace un tiempo, leí un artículo que empezaba con el lamento de que cómo era posible que ya estuviéramos en 2018 y no hubiera todavía una aplicación decente para organizar tareas.

Ya es 2020 y seguimos igual.

El problema con la mayoría de sistemas y aplicaciones para organizar tareas

El ciclo de uso de sistemas y aplicaciones para organizar tareas funciona así, al menos en mi caso (y me consta que en muchos otros):

  1. Encuentras una nueva app o sistema que promete que por fin organizarás tus tareas de manera efectiva.
  2. Comienzas a usarlo con ilusión, trasladando los datos de la antigua aplicación de organizar tareas. Es un poco pesado, pero «merecerá la pena» (el trabajo, sin embargo, sigue sin hacer).
  3. Parece que funciona, aunque a lo mejor le falta esto y aquello, pero bueno, te adaptarás.
  4. Al poco tiempo, vas quedándote atrás porque, una vez más, esta nueva aplicación o sistema no encaja del todo y es más un trabajo adicional que una ayuda.
  5. Tras varios días, ya ni recuerdas qué aplicación usabas y sigues organizando tareas como puedes, mientras vas teniendo información diseminada en varios sistemas.
  6. Vuelves a encontrar algo que promete que, esta vez sí, vas a organizar tus tareas de manera eficaz y se repite el ciclo desde el punto 1.

Los métodos complicados para organizar tareas no funcionan

Lo primero que debemos tener en cuenta para nuestra organización personal es que los métodos complicados para organizar tareas no funcionan.

Ni siquiera los que son «mínimamente» complicados. La mayoría solo ponen un trabajo más entre la tarea y la ejecución.

Las aplicaciones y sistemas, para resultar efectivos, tienen que ser:

Extremadamente fáciles.

Extremadamente convenientes.

Pero muchas aplicaciones y sistemas te obligan a coger tu manera de trabajar y comenzar a retorcerla para que se adapte a la forma que, según ellos, creen que es la «correcta»

Cambios en el flujo de trabajo, uso de aplicaciones específicas en el móvil o el ordenador, introducción de datos inconveniente a través del teclado del teléfono…

Al final tienes que memorizar cosas nuevas, hábitos nuevos, añadir un trabajo adicional, cuando la promesa era que te lo quitarían.

Por eso, tras probarlo todo, esto es lo que uso desde hace tiempo y mejor se adapta para organizar mis tareas. Es lo que me quita carga, en vez de dármela. No puedo garantizar que se adapte a todo el mundo, pero quizá quiera probarlo.

Las dos herramientas que uso para organizar mis tareas

Actualmente, dependo de dos únicas herramientas para organizar tareas, si es que se pueden llamar así.

  • Un calendario online, en este caso el Calendario de Google. Es mi elección debido a su enorme conveniencia, buen funcionamiento e integración con otros elementos, como el teléfono y su asistente por voz.
  • Un archivo de texto plano en el ordenador, ubicado en una carpeta que está en la nube y, por tanto, sincronizada en todos los dispositivos que uso cuando los necesito.

El archivo de texto plano es eso, un pequeño documento en formato .txt de toda la vida, que puedo escribir o editar con cualquier cosa, esté donde esté.

Eventualmente, dependiendo de la época, uso un cuaderno en papel, especialmente para apoyarme en ciertos proyectos concretos o cuando necesito anotar algo durante la jornada de trabajo (ideas que surgen, soluciones, etc.).

Nada supera la conveniencia del papel: funciona instantáneamente, no cuesta nada usarlo, no te lo encuentras nunca descargado cuando lo necesitas… Lo segundo más conveniente es ese archivo de texto. Lo uso más que el cuaderno por una sencilla razón, me permite buscar más fácilmente en el texto.

Mi método actual para organizar tareas

Estas dos herramientas las incluyo en un flujo de organización de tareas que sigue estos ocho pasos.

  1. Planificar siempre el día anterior. Al final de cada jornada de trabajo, delimito las tareas que quiero ver terminadas para el día siguiente. Es muy importante planificar el día de antes, si me siento cada mañana «a ver qué tengo que hacer», he perdido.
  2. Reducir la lista de tareas al mínimo. De hecho, para cada día suelo tener tres tareas importantes como máximo y nada más. Casi siempre, relacionadas con: trabajo directo para clientes, marketing o producto. Estas tareas no incluyen «contestar emails» ni cosas similares. Para anotar tareas, ordenarlas por prioridad, etc., suelo usar el archivo de texto, pero se puede usar una aplicación de gestión de tareas, una de proyectos, si es que trabajamos en grupo, o incluso una agenda de papel si se adapta.
  3. Reservar un tiempo concreto para cada tarea al principio del día. Ahora, cojo el calendario de Google y delimito las horas concretas en las que trabajaré en cada tarea al día siguiente, si puedo y no tengo compromisos, lo hago siempre en las primeras horas del día.
  4. El resto del día tras las primeras horas lo dejo para tareas necesarias, pero de bajo valor. Emails, temas administrativos, reuniones inevitables, etc. No soy muy draconiano en la organización del tiempo una vez pasadas las primeras horas del día, de hecho, dejo siempre huecos y margen para los imprevistos.
  5. Ser puntuales y empezar por la primera tarea del calendario a la mañana siguiente.
  6. Volcar en el fichero de texto o calendario lo que vaya surgiendo. Ideas, imprevistos, cosas a tener en cuenta… Cuando aparecen, las vuelco donde corresponda para quitarlas de en medio. Si es algo que tengo que recordar o hacer a una hora determinada (como ver o llamar a alguien), introduzco un recordatorio en el calendario para que me avise y no se me olvide nada. Si son ideas o comentarios, los vuelco en el archivo de texto o en el cuaderno de papel.
  7. Aplicar una «impermeabilización» de las tareas. Esto significa no trabajar en lo que no estuviera planificado como tarea importante. Si es extremadamente urgente (nuestro mejor cliente tiene un problema y debemos arreglarlo en el momento, por ejemplo), obviamente habré de adaptarme al instante, la vida es así. Si no, planifico esa tarea que surge para otro momento (volcándola en el calendario) o la anoto en el fichero de texto para hacer y planificar al final de la jornada.
  8. Al final del día reviso el archivo de texto / cuaderno y el calendario a varios días vista. Eso me permite hacerme una idea de si hay compromisos anotados por delante y cuándo, doy forma a las notas y tareas, hago una lista con todas ellas, las priorizo y vuelvo al punto 1, escogiendo las tres más importantes (como máximo) para las primeras horas del día siguiente y bloqueando ese tiempo para ellas.

Algunas consideraciones adicionales sobre cómo organizar las tareas

La «impermeabilización» del punto 7 es crucial porque, si no la aplico, aparecerán cosas nuevas (muchas veces como excusa para no trabajar en lo importante y procrastinar). Casi siempre serán más atrayentes y me distraerán de los objetivos importantes del día. No debo correr tras esas cosas novedosas o me desviarán del camino y al final del día lo importante seguirá sin hacer.

Cuando surgen, o las planifico en el momento con un recordatorio para luego en el calendario o las anoto para revisar al final del día.

A menos que un imprevisto que surja sea estrictamente urgente, tenemos el calendario para recordatorios y el archivo o libreta para notas que necesiten «salir de nuestra cabeza». De esa manera, mi mente descansa al haber sacado de ella lo que me empezaba a interferir. Y puedo estar tranquilo de que no se me olvidará porque:

  • El calendario me lo recuerda si es algo que hay que hacer a una hora concreta.
  • Lo podré ver en el archivo de texto o cuaderno cuando lo revise al final de cada jornada de trabajo y organizarlo entonces.

Ese momento de repaso y organización al final de cada día es mucho más importante de lo que parece, de hecho, es la clave para tener un día siguiente productivo.

La lógica de usar dos cosas (calendario y archivo) es que no hay una aplicación que lo haga todo perfectamente.

Al final, uno tiene que rendirse casi siempre al uso de varias herramientas para organizar sus tareas.

Eso sí, cuantas menos mejor, eso evita la redundancia y el doble trabajo. No obstante, si ha encontrado una aplicación que, en su caso, se adapta perfectamente a todas sus necesidades de planificación diaria, recordatorios y almacenamiento de información, adelante. Puede aplicar los 8 pasos anteriores usándola solamente a ella.

Como se puede ver, en esencia es muy simple. Tampoco requiere de grandes herramientas o inversión. Una de las ventajas del Calendario de Google es que puedes introducir los recordatorios necesarios usando el asistente de voz, lo cual facilita enormemente el trabajo y no interrumpe apenas la tarea con la que estoy.

Como siempre, no creo tener la verdad ni que exista una sola. Por eso no digo que sea un sistema infalible para organizar sus tareas, pero tras casi 20 años de búsqueda y prueba, esto es lo que mejor me ha funcionado.

 

Fuente: https://recursosparapymes.com/como-organizar-tareas/

CÓMO CALCULAR EL PUNTO DE EQUILIBRIO DE SU NEGOCIO (QUÉ SIGNIFICA PARA LA GESTIÓN DE SU NEGOCIO)

por Kevin Hagen

 

https://www.grandespymes.com.ar/2012/12/26/como-calcular-el-punto-de-equilibrio-de-su-negocio-que-significa-para-la-gestion-de-su-negocio/

En el punto de equilibrio de un negocio los ingresos son iguales a los gastos y por lo tanto no hay ni ganancia ni pérdida. Es el punto de partida desde el cual un aumento en las ventas produce una ganancia y una reducción en las ventas genera una pérdida.

¿Para Qué Calcular el Punto de Equilibrio?

El punto de equilibrio es una referencia importante, que influye en la planificación y el desarrollo de las actividades de la empresa. Al entender claramente el nivel de ventas que se necesitan para cubrir todos los costos, se sabe cuántas unidades hay que producir, en el caso de una empresa que fabrica o compra productos para la venta. En una empresa de servicios, el punto de equilibrio indica la cantidad de horas cobrables que hay que trabajar para cubrir los costos.

El Cálculo

En el punto de equilibrio los ingresos = costos fijos + costos variables.

Por lo tanto, para calcular el punto de equilibrio, es necesario determinar todos los costos fijos y variables involucrados en la operación:

  • Los costos fijos son aquellos que son invariables, con cualquier nivel de ventas.
  • Los costos variables se incurren en forma proporcional al nivel de ventas.

Costos Fijos

Algunos ejemplos de los costos fijos incluyen:

  • Arriendo de la oficina, taller, bodega, fábrica u otras instalaciones,
  • Sueldos base del personal contratado,
  • Planes de beneficios para el personal,
  • Planes de mantenimiento contratado,
  • Servicios contratados de aseo y seguridad,
  • Publicidad contratado,
  • Seguros,
  • Los cargos base para los servicios públicos, como la energía eléctrica, gas, agua y alcantarillado,
  • El cargo básico para el servicio de teléfono o el plan básico para un celular,
  • Costo de la conexión a Internet,
  • Costo de un sitio web,
  • Impuestos sobre los bienes inmuebles y muebles,
  • Licencias y permisos,
  • Depreciación y amortización y
  • Gastos financieros, como los intereses sobre la deuda.

Costos Variables

Ejemplos de costos variables incluyen:

  • Materias primas e insumos,
  • Flete,
  • Arriendo de maquinaria, equipos y herramientas para trabajos específicos,
  • Combustible,
  • Horas extras del personal,
  • Mano de obra contratado en forma temporal,
  • Reparaciones y mantenimiento,
  • Útiles de oficina,
  • Llamadas telefónicas,
  • Gastos de viajes y
  • Comisiones de ventas.

Cabe notar que algunos costos pueden ser parte fijos y parte variables. Por ejemplo, puede haber un costo fijo de energía eléctrica para mantener iluminadas las instalaciones y para que funcionen todos los equipos según un nivel mínimo de actividad. Pero para fabricar los productos, se consume más energía y este exceso constituye un costo variable que depende del nivel de producción.

Otra consideración en el cálculo del punto de equilibrio, en el caso de empresas que fabrican sus productos o compran la mercancía que vende, es que los costos variables corresponden a las unidades vendidas y no las unidades que están en inventario.

La Formula

El punto de equilibrio se puede calcular en términos de ingresos y en unidades físicas.

Es recomendable calcularlo en términos de ingresos totales cuando la actividad no es fácilmente reconocible en unidades físicas, o cuando hay varios productos. Pero incluso cuando hay varios productos, en la medida que se puede separar los costos fijos y variables e imputarlos a los distintos productos, se puede calcular el punto de equilibrio por producto y así contar con una herramienta de gestión más dinámica.

Punto de Equilibro en Base de Costos Totales

Una vez determinados los totales de los costos fijos y los costos variables, se puede calcular el punto de equilibrio en base de los costos y ventas reales de la siguiente manera:

Ventas en el punto de equilibrio = Costos fijos dividido por [1 – (Costos variables / Ventas reales)]

Punto de Equilibrio en Base del Porcentaje de Margen

El margen bruto es el exceso de los ingresos respecto a los costos variables:

Total de ventas – total de costos variables = Margen bruto

El porcentaje del margen bruto se calcula como:

% de Margen bruto = (Precio de venta – costo variable) / precio de venta

Entonces, otra forma de aplicar la fórmula para calcular el punto de equilibrio es en base del porcentaje del margen bruto:

Ventas en el punto de equilibrio = Costos fijos totales / % de margen

Otra derivación de la fórmula para calcular el punto de equilibrio en base del porcentaje del margen bruto es que se puede determinar el volumen de ventas que tienen que realizarse para lograr un cierto porcentaje de ganancia sobre el punto de equilibrio, según la siguiente formula:

Ventas que tienen que realizarse = Ventas en el punto de equilibrio + Costos variables como un porcentaje de las ventas en el punto de equilibrio + Porcentaje de utilidad deseado sobre el punto de equilibrio.

Punto de Equilibrio en Número de Unidades

Para determinar el número de unidades que tiene que vender para llegar al punto de equilibrio, se usa la siguiente formula:

Número de unidades en el punto de equilibrio = Costos directos totales / (Precio de venta por unidad – Costo variable por unidad)

Ejemplo

En el mes de enero, la empresa ABC tuvo ingresos por ventas de $14.000. Sus costos fijos para el mes fueron $5.000 y sus costos variables fueron $7.000.

El punto de equilibrio calculado en base de los totales de ventas y costos:

Ventas en el punto de equilibrio = 5.000 (costos fijos) dividido por [1 – (7.000 en costos variables/14.000 en ventas reales)] = 5.000 / 0,5 = 10.000

La empresa tiene que cubrir $5.000 en costos fijos todos los meses y la proporción entre los costos variables y las ventas es 50% ($7.000 / $14.000), así cuando tiene ventas de $10.000 al mes, puede cubrir los costos fijos de $5.000 más los costos variables de $5.000 (50% de $10.000).

El margen bruto es 50%: (14.000 en ventas – 7.000 en costos variables) / 14.000 en ventas. Si la empresa vende sus productos en $20 cada uno, su margen bruto por unidad es $10. La empresa tendría que vender 250 unidades por mes para cubrir sus costos fijos ($20 X 250 = $5.000), pero esto no cubre los costos variables.

Al aplicar la fórmula para calcular el punto de equilibrio en base del porcentaje de margen bruto, tenemos lo siguiente:

Punto de equilibrio = $5.000 (costos fijos) / 0,50 (porcentaje de margen bruto) = $10.000.

El resultado es el mismo; la empresa tiene que vender $10.000 para llegar al punto de equilibrio.

Ahora, para determinar cuántas unidades tiene que vender, podría simplemente dividir las ventas que se requieren para llegar al punto de equilibrio ($10.000) por el precio de venta por unidad ($20 en este ejemplo) para llegar a 500 unidades por mes.

Usando la fórmula para calcular el punto de equilibrio en el número de unidades:

Punto de equilibrio = $5.000 (costos fijos) / [$20 (precio por unidad) – $10 (costo variable por unidad)] = $5.000 / $10 = 500 unidades

Cuando Cambia el Porcentaje del Margen Bruto

De lo anterior, se puede concluir que con una reducción del % de margen, causado por una rebaja del precio o un aumento de los costos variables, tendría que vender más para llegar al punto de equilibrio. Por ejemplo, si el margen se reduce a 40%:

Punto de equilibrio = $5.000 (costos fijos) / 0,40 = $12.500

Si la reducción del margen fue debido a mayores costos variables; es decir, el precio se mantiene en $20 por unidad y los costos variables suben de $10 a $12, tendría que vender 625 unidades ($12.500 / $20) para llegar al punto de equilibrio, en vez de los 500 en el ejemplo anterior.

Si la reducción del margen fue debido a una reducción del precio de venta, de $20 a $16,67, y el costo variable se mantiene igual en $10 por unidad, tendría que vender aproximadamente 750 unidades ($12.500 / $16.67) para llegar al punto de equilibrio.

Si la reducción del margen se debe en parte a un incremento en los costos variables de $10 por unidad a $11 y en parte a una reducción del precio de $20 por unidad a $18,33, tendría que vender 682 unidades ($12.500 / 18,33) para llegar al punto de equilibrio.

Por lo anterior, se puede concluir:

  1. que un margen bruto menor requiere que se vende más para llegar al punto de equilibrio y
  2. la cantidad de unidades adicionales que tiene que vender para llegar al punto de equilibrio es mayor cuando la reducción en el margen se debe a una reducción del precio, con los costos variables iguales.

Hay varios factores que afectan la decisión de rebajar los precios, como las siguientes:

  • Las condiciones generales en el mercado,
  • La posición de la empresa en el mercado,
  • Lo que están haciendo los competidores y
  • La estrategia comercial de la empresa, por ejemplo, si quiere competir en base del precio.

Pero al tener claro el punto de equilibrio y lo que significa en términos de la cantidad de unidades que tiene que vender para ser rentable, se puede tomar decisiones más informadas en cuanto a la determinación de los precios.

El Punto de Equilibrio y la Gestión del Negocio

Cuando el negocio trabaja con varios productos o servicios distintos, el cálculo del punto de equilibrio es más complejo. Se puede usar las formulas antes señaladas en forma general, pero si se puede determinar los costos fijos y variables que corresponden a cada producto o actividad del negocio, se puede determinar el punto de equilibrio por producto o actividad. Esto le proporciona una herramienta para poder asignar los recursos y esfuerzos donde se puede obtener el mayor retorno.

El cálculo del punto de equilibrio representa un aspecto importante en determinar la combinación de productos y servicios que ofrece un negocio. En base solamente del margen que aporta cada producto o servicio, podría tomar la decisión de concentrar más recursos en los productos o servicios más rentables e incluso dejar de lado aquellos que no logran el punto de equilibrio. Pero también es importante considerar el punto de equilibrio dentro del contexto de la estrategia del negocio. Puede haber productos o servicios que aportan poco o nada al margen bruto, pero que son esenciales en ofrecer la calidad y el servicio en su conjunto que el negocio quiere ofrecer a los clientes.

Por ejemplo, puede ser que el producto principal es altamente rentable y en adición se ofrecen productos auxiliares o accesorios que no aportan mucho al margen bruto, pero que son cosas que el cliente necesita o desea y prefiere comprarlos del mismo negocio. También puede ser que el caso sea al inverso, que no se gana mucho con el producto principal, pero los accesorios y los servicios adicionales son muy rentables. Hay que considerar todo el paquete de productos y servicios.

Debido a la variación en los costos con el tiempo, además de los posibles cambios en la eficiencia con que se usan los recursos, es conveniente volver a determinar el punto de equilibrio en forma regular. El punto de equilibrio representa la situación en un momento dado, tomando en cuenta el precio del producto o servicio y los costos fijos y variables que existen en ese momento. Con cualquier cambio en los elementos que lo determinan, el punto de equilibrio también cambia.

LOGÍSTICA, EL ESLABÓN MÁS DÉBIL PARA AFRONTAR EL CRECIMIENTO DEL E-COMMERCE

https://www.grandespymes.com.ar/2020/09/16/logistica-el-eslabon-mas-debil-para-afrontar-el-crecimiento-del-e-commerce/

El e-commerce en cuarentena parece ser la estrella absoluta, y rubros como supermercados y farmacias tuvieron un crecimiento significativo de facturación por venta online. Sin embargo, hay una pieza del proceso que aún le trae dolores de cabeza a empresas y consumidores: la entrega. Las demoras en el delivery y la cancelación de los pedidos pueden jugar en contra.

El e-commerce parecería ser el único oasis en medio de la pandemia. Según estimaciones de Kantar, la cantidad de personas que realiza sus compras online creció 30% con la crisis del coronavirus y hay 3 de 10 compradores nuevos que volverían a repetir la experiencia. Sin embargo, no todo es color de rosas para los comercios: las entregas pueden significar un verdadero embudo para aquellas empresas que no tengan su sistema de envíos optimizado. A eso se le suma el desafío de una buena experiencia de usuario o UX: cuando no se le deja claro al comprador los costos ocultos de un delivery, la web tarda demasiado en cargar o las opciones de envíos no son claras, el consumidor abandona el carrito. Así, se pone en juego la reputación de la marca, sobre todo en tiempos donde las reseñas en redes sociales juegan fuerte y pueden impulsar un nombre… o desterrarlo completamente.

Según un informe del Baymard Institute, el 50% de los carritos que se abandonan se deben a esos costos ocultos que en muchos casos incluyen impuestos y no son explicados con claridad. “En el marco del CoVid-19 si bien las ventas aumentaron, falla la entrega, que no es inmediata.” señala Federico Aon, Director de Commerce & Industry en Snoop Consulting.

“Si lo pensamos bien, el confinamiento obligatorio ha dado una gran oportunidad para hacer crecer las ventas online, es como si nos hubieran encerrado en un shopping. Por eso, hay que aprovechar este momento, pero teniendo en cuenta que la compra no termina solamente en el carrito, sino cuando lo recibe el cliente. Y es aquí donde suele estar el principal problema. Cuando no se entrega y no se entrega rápido, la gente no quiere comprar; nadie quiere comprar algo ‘por las dudas’.” completa el Director de Commerce & Industry en Snoop Consulting.

Cuando se habla de experiencia 360º y customer journey del cliente, se contempla que se atiendan todos los puntos de proceso, con una integración sin fisuras que aliente a terminar la compra y no abandonar el carrito, el fantasma de muchos retailers. El panorama se agudiza en su gravedad si la logística no cumple con las expectativas – insiste el Director de Commerce & Industry en Snoop Consulting. El problema del ecommerce es la parte de la logística, envíos y entregas: alguien tiene que agarrar una caja y llevarla a algún lado. En el ‘quiero que me llegue’ hay una suma de procesos, y no son solo sistemas. El desafío sin dudas es la integración y la automatización”.

No todos los ecommerce tienen desde el procesamiento de la orden hasta el despacho el circuito 100% automatizado, para lograrlo se necesita más integración: poder vender y que la orden aparezca en el depósito, lista para entregar, sin intermediarios. Lo que resulta más cercano al modelo de Amazon, la experiencia de e-commerce que es el sueño dorado de toda marca.

Para Aon, el contexto exige “ponerse creativos y reconvertirse, en un momento donde están todas las sucursales cerradas, y transformar la fuerza de trabajo tradicional en una que ‘entregue mercadería’.” Volviendo al ejemplo de EEUU, el e-commerce en ese país significa la creación de 500.000 empleos nuevos. “Lógicamente acá es otra escala, pero se trata de un trabajo poco calificado y rápido de ejecutar. Si se crece en el e-commerce, inevitablemente debe trasladarse ese crecimiento al delivery, porque la parte intermedia tiene que ver con los sistemas, que pueden resolverlo. Generar el envío de un mail automático con la confirmación de compra siempre será mucho más rápido que la ejecución de una persona tomando el paquete y despachándolo.” subraya el Director de Commerce & Industry en Snoop Consulting.

Es fácil advertir que los players con más años en el rubro estarán mejor preparados que los nuevos. El problema de la integración no se resuelve de un día para el otro, pero sí es cierto que hoy hay muchísimas más herramientas disponibles que hace 5 o 10 años. El momento es ideal para poner manos a la obra y no perder la cuota de clientes nuevos en un escenario de aislamiento que nadie sabe cuándo concluirá. “El e-commerce es la unidad de negocios que siempre crece. Todos los años vende más que el año anterior, en cantidad y en términos reales, a pesar de la recesión y la inflación. Pero en el porcentaje del total sigue siendo pequeño: los grandes retailers no pueden vivir exclusivamente del e-commerce, deberían reconvertirse por su estructura. Sin embargo, arriesgo que en esos casos la facturación del e-commerce puede llegar a duplicarse.” comenta Aon.

En cualquier caso, tanto para grandes retailers como para emprendedores, la oportunidad es única. Evaluar detenidamente los procesos de integración, las expectativas del consumidor, la experiencia de compra y los pros y contras de cada envío para comunicarlos de forma clara y sin letra chica, pueden ser alguna de las claves que funcionen para diferenciarse en eslabón de la cadena que más dificultades presenta.

 

Fuente: https://www.america-retail.com/opinion/opinion-logistica-el-eslabon-mas-debil-para-afrontar-el-crecimiento-del-e-commerce/