1. VISIBILIDAD.

Lo que no se conoce, no existe. Es así de sencillo. Nadie puede comprar lo que no conoce. La conclusión es bastante obvia: tenés que trabajar cualquier canal donde esté tu público objetivo. De lo que se trata es de llegar al mayor número posible de personas de ese target.

La publicidad masiva es cara, hay que buscar alternativas. Una de las más poderosas, por barata y sencilla, es las Redes Sociales, porque te permiten estar visible y accesible a mucha gente, y lo más importante, que tu red de contactos hable de ti y siga difundiendo tu mensaje, productos y servicios, esto es, que se viralice lo que compartes.

  1. BRANDING.

Lo que importa no es lo que decís, es lo que transmitís. Creemos que tener mucho conocimiento o tener un buen producto es suficiente para vender, y no es así en absoluto. Hay dos conceptos que hay que tener en cuenta: VALOR (lo que sos/aportás) y PERCEPCIÓN DE VALOR (lo que los demás creen que sos/aportás).

El mundo no funciona por realidades, sino por percepciones.

La Percepción de Valor hace referencia a cómo empaquetás las cosas. Todo acto de comunicación genera un impacto en términos de marketing.

A todos nos gusta más un regalo mejor empaquetado.

  1. NETWORKING.

Para triunfar no es suficiente el talento o el trabajo duro, para triunfar es necesario estrechar y desarrollar relaciones de valor. Además, es útil en cualquier parcela de tu vida, no sólo en lo profesional sino también en lo personal. Hay una variable crítica para que la gente decida contratarte o comprar tus productos/servicios: que inspirés confianza, porque la gente cuando toma una decisión de compra no quiere equivocarse; la gente no quiere sorpresas, y eso sólo se logra cuando la gente te conoce (o vas de la mano de alguien o recomendado) y saben lo que te vas a encontrar.