En estos días en que he incrementado mis entradas en este blog de Kusca, he notado que aumentan las visualizaciones y los Me gusta, pero no se han producido aún consultas sobre algún proyecto emprendedor concreto o alguna idea proyecto. Está claro que instalar el blog como un espacio de consultas, no podía ser algo que sucediera rápidamente (incluso podría no suceder nunca), pero me ha llevado a preguntarme (y compartirlo con uds.) sobre en qué medida se estén dando estas propuestas y qué dificultades se pueden estar planteando en estos procesos, siempre dificultosos.

He visto muchos inicios –algunos no llegaron a serlo siquiera- de emprendimientos, y la mayoría de las veces estaban llenos de dudas, preguntas y correcciones. La exitosa Energe, emprendimiento sobre Energías Renovables (calefones solares, sobre todo), fue una excepción por la formación técnica (Ingenieros) del equipo y las actividades de investigación y perfeccionamiento que habían realizado. Ahora bien, esto no es un hecho común, mucho menos por la armonía del equipo.

De paso, he visto caer proyectos muy auspiciosos por desavenencias, incluso personales, de los integrantes del equipo. Este aspecto es central a la hora de tomar la decisión de poner en marcha una idea proyecto o propuesta emprendedora: hace falta un equipo, con roles complementarios, y un compromiso semejante en tiempo y esfuerzo.

Como verán, ya tenemos dos factores muy importantes, y difíciles de lograr, para llegar a esa primera decisión: una idea proyecto válida y un equipo de trabajo.

Muchas veces, esa idea aparece con cierta facilidad: hay mucha información dando vueltas, en Internet o en la televisión, que nos permite inferir una idea proyecto, o, incluso, que viene propuesta. He visto canales como Discovery, en los que se nos muestra que en algún lugar, por ejemplo, se utilizan residuos o deshechos cloacales para producir gas. En general, son artefactos muy caseros, sin mayor desarrollo técnico. En la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNCuyo se instaló un equipamiento de este tipo, para producir biogás, monitoreado por un equipo profesional, con tecnología importada incluso, así que lo que decía el canal estaba equivocado.

Por lo tanto, esta abundancia de información o materiales visuales puede ser contraproducente, porque nos lleva a creer que podremos implementar productos o servicios exitosos, con una facilidad inexistente. Hay que acudir a fuentes científicas, en lo posible de manera personal, hay que visitar empresas que hagan lo que queremos desarrollar, hay que aproximarse, si los hay, a establecimientos donde se haga investigación y se dé apoyo a nuevos emprendedores.

De todos modos, aunque se tomen las precauciones que menciono arriba, si pensás que te gustaría vivir como emprendedor (también es bueno hablar con empresarios de verdad para que nos cuenten su experiencia y cotejar lo que nos dijeron para llegar a un criterio válido), avanzá con la mayor decisión posible, como si fuera algo muy seguro.

Es una actividad muy interesante, creadora, y te puede permitir vivir sin depender de un empleo y un sueldo, ser tu propio jefe, aunque el riesgo es mayor, vale la pena.